5 - Los vientos de Orión

«Rodeado de muchas estrellas resplandecientes, de pie, el gigante Algebra, ¡Orión, el cazador de la bestia! Su espada reluciente colgada a su lado, y sobre su brazo la piel del león. Esparcido por el aire de la medianoche el brillo dorado de su pelo...»
LONGFELLOW


«¿Podéis trabar la dulce influencia de las Pléyades, o soltar los lazos de Orión?»
JOB 38:31

Cuando se encuentran dos polaridades opuestas, se atraen de forma natural. Cuando intentan fusionarse (en lugar de integrarse) producen una fuerza energética enorme. Producen chispas. Producen cambio. A veces, incluso, producen dolor.


Ése era el caso de las civilizaciones de Lira que intentaron la integración dentro de los sistemas estelares de Vega y de Sirio. El conflicto tuvo lugar allí fuera, pero se expandió energéticamente de tal forma que incluía a Orión. Sus comienzos se produjeron como un conflicto lirano. A lo largo de nuevas generaciones, evolucionó hasta crear una nueva guerra de razas, la de Orión. Durante generaciones, cada parte perdió el contacto con el sentido de su lucha. Sin embargo, el terror continuó.


Los limites estaban claramente marcados. El lado «negativo» eternizó la autocomplacencia. Según su filosofía, pensaban que si uno se servía a sí mismo, servía al Todo. De lo que no se dieron cuenta es que ellos mismos negaron el Todo debido a la manera que eligieron de poner en práctica esa filosofía, traduciéndose esta actitud en la necesidad de dominar.


Era una época verdaderamente oscura.

 

El dominio sobre otros provocó una conducta que los humanos de la Tierra jamás han experimentado. La manipulación genética de linajes de sangre fue muy común, para intentar de esa manera diluir o concentrar el poder. Lo que los humanos conocen como magia negra era una práctica común. Los seres estaban tan impregnados de su propio miedo que se abalanzaban sobre cualquier cosa que fuese diferente.

 

Las leyendas terrestres que hablan de espadas y brujería son un pequeño recuerdo localizado en la memoria celular etérea y que procede de estos tiempos tan oscuros en Orión.


La parte «positiva» sintetizó la idea de servir a los demás. Su creencia postulaba que la única manera de sobrevivir era sirviendo, incluso, a costa de uno mismo. De modo que se forjó una dinámica muy interesante. Había individuos dominantes y otros que estaban más que dispuestos a jugar el rol de víctima. Estos «positivos» entendieron que para sostener al Todo, tenían que servir al Todo y negarse a sí mismos. Lo que estaban haciendo en realidad era negar que ellos mismos formaban una parte válida de ese Todo.


La civilización de Orión fue una de las pocas que se desarrolló de tal manera que se convirtió en un estado altamente tecnológico, a pesar de permanecer en una actitud de intenso conflicto espiritual. Pasaron eones de tiempo mientras ese drama continuaba. Todo comenzó con manipulaciones básicas emocionales hasta llegar al otro lado del espectro - manipulaciones que exigían herramientas de una tecnología altamente avanzada.

 

Desde el punto de vista de la reencarnación, las mismas almas se encarnaron una y otra vez, cambiando de lado, intentado lograr un equilibrio en toda esa lucha.

En la historia de Orión siempre ha existido la resistencia oculta. A lo largo de las edades, su fuerza aumentó y disminuyó como el pulso de su gigante rojo, Betelgeuse. Por regla general siempre fue descubierta por los «negativos», desarticulada y castigada. Cada vez que llegaron a un determinado momentum, éste brilló tan fuerte que fue descubierto.


Conforme se consolidaba la filosofía de la resistencia, estaba cada vez más claro que había que mitigar la radiación de sus ideas. En su lugar, decidieron absorberla simbólicamente. Permitieron que la gente fuese a verles a ellos. Se convinieron en una especie de agujero negro que no se podía ver, pero la fuerza y el momentum de su energía eran un poderosos como un viento silencioso. Por ello, su organización fue denominada «La Liga Negra».

 

El símbolo de su lucha fue el dragón negro. Un nuevo aspecto de este drama estaba a punto de desplegarse.


La lucha tuvo entonces tres facetas: existían los dominantes, las víctimas y la resistencia (incentivada por la fricción de las dos polaridades). La Liga Negra tuvo bastante éxito en invalidar los esfuerzos de los dominantes (conocidos como el Imperio de Orión); no obstante, sólo sirvió para frenar su momentum. De modo que se llegó a un callejón energético sin salida.


En las almas de esta gente tan reprimida existía una enorme desesperación. Conocían perfectamente hasta qué punto de control podía llegar el Imperio de Orión. El Imperio había diseñado maneras para controlar cuerpos astrales; la muerte ya no era el equivalente de libertad. Muchos individuos estudiaron con maestros herejes para aprender los antiguos conocimientos con respecto a viajes dimensionales de conciencias.

 

Pocos tenían éxito, pero aquellos que lo consiguieron encontraron una manera de salir del sistema de Orión para siempre.

 

Gracias a un importante esfuerzo de concentración y a lograr desengancharse del sistema de creencias de la conciencia colectiva de Orión, un pequeño porcentaje de individuos fue capaz de salir de sus cuerpos (morir) y encontrar y percibir a los seres que se habían escapado de Orión o estaban reencarnados en la Tierra.12

 

 

12. Los seres de Orión tenían la capacidad de encontrar a individuos terrestres en el pasado, presente y futuro de la Tierra.

 

 

Una vez avistados, la entidad de Orión era capaz de crear una ventana a través de la cual él/ella podía viajar.

 

Cuando él/ella pasaba por esa ventana y se encarnaba en la Tierra, este ser se «perdía» en la conciencia colectiva de la Tierra. Eso era un mecanismo de seguridad; si desconocían su propia identidad, no podían ser perseguidos por el Imperio de Orión.


Los que lograron escapar entraron de este modo en el ciclo de reencarnaciones de la Tierra, aunque lo más probable es que siguieran viviendo el drama de Orión a nivel inconsciente dentro del patrón de su alma. A veces, los representantes del Imperio de Orión les perseguían inmediatamente a través de esa ventana. Con frecuencia, esos mandatarios del Imperio de Orión también quedaban «atrapados» en la conciencia colectiva de la Tierra y tenían que entrar en el ciclo de reencarnaciones; al reencarnarse llevaban en su interior el mismo deseo de control.


Mientras crecía la desesperación, la Liga Negra decidió luchar aún más duramente. Tenía gente que jugaba en ambos lados. La información de contrabando de los «espías» causó un esfuerzo de resistencia todavía mayor. Comenzaron a utilizar tácticas aprendidas de los dominantes. Todo ello sucedió en nombre de la libertad. Con el tiempo, aprendieron que la libertad era fugaz y el conflicto se intensificó.


La Liga Negra no comprendió el porqué y a pesar de sus esfuerzos, no consiguieron liberar a las víctimas. Se desilusionaron. La gente estaba hambrienta por conocer alguna forma de espiritualidad, pero todo lo que había era un carcomido vacío y miedo. Nada funcionaba. Durante algunas generaciones, la Liga Negra se quedó estancada, sólo una idea y nada más.


Entonces ocurrió algo milagroso.

 

A lo largo de varias generaciones de gestación espiritual comenzó a crecer una semilla. Se encarnó un alma que representaba todas las esperanzas y sueños de las razas de Orión, pero sin sus odios y miedos. Cuando nació, fue resguardado cuidadosamente en un entorno energética y emocionalmente neutral. Fue custodiado en la profundidad del planeta para que no se polarizara. Llegado a la edad adulta comenzó a predicar. Lo que enseñó aportó una nueva luz a la lucha. Lo que él propuso podía acabar con esa lucha de una vez por todas.


Él enseñó leyes universales - lo positivo no se podía alcanzar a través de la negatividad. La Liga Negra estaba combatiendo el fuego con fuego, pero únicamente conseguía una llamarada aún mayor en lugar de paz. Se tiene que integrar lo positivo y lo negativo para llegar a un punto de equilibrio. Hay que amar, no temer Hay que amar la idea de paz y libertad hasta tal punto que uno esté dispuesto a vivirlo en su propia alma independientemente de las manifestaciones externas.

 

De este modo, la Liga Negra aprendió que sus intenciones eran buenas, pero sus actuaciones sólo causaban más de lo que ellos mismos despreciaban.
Esta toma de conciencia ocurrió a un nivel colectivo. Abrió nuevas puertas a la espiritualidad para las gentes de esos mundos tan oprimidos. Les quedaba un largo camino pero por lo menos sabían por dónde empezar.


Una vez que se hubo comprendido la dinámica a niveles superiores, se decidió que se iba a transmutar esta energía, llevarla fuera del planeta, se trasladaría a la galaxia para poder comenzar de nuevo. Desde estos niveles superiores pidieron a los Fundadores que les ayudasen a elegir otro mundo. La principal preocupación consistía en asegurar que las herramientas para un nuevo mundo estaban disponibles para aquellos seres atrevidos que querían comenzar con la transmutación de la energía de Orión.

 

La principal herramienta era el Libre Albedrío, la libre elección, así como un código latente de ADN que impulsaría el deseo de conservación de la sociedad en el caso de que ésta alcanzase la posibilidad de auto-destruirse. El mundo que se eligió fue la Tierra.

 

Acto seguido, los Fundadores emplearon varios grupos físicos para llevar a cabo el «nacimiento» de la Tierra. [Véase capítulo 9]


La Tierra ha manifestado a lo largo de la historia de la humanidad el drama de Orión en su intento de equilibrar la polaridad. La caída de la Atlántida, del Imperio romano y las continuas guerras religiosas son ejemplos de los patrones de memoria de Orión que emergen para ser eliminados. A pesar de todos estos dramas, la raza humana ha sobrevivido y ha mantenido a raya la opresión total.

 

La humanidad sigue jugando con la misma dinámica: víctimas, verdugos y resistencia.

 

No obstante, esta vez la luz comienza a propagarse, e incluso la resistencia empieza a aprender que no se puede apagar el fuego con el fuego.


La civilización contemporánea de Orión, existente en el mismo continuo de tiempo que la actual Tierra, ya ha sanado su conflicto. Debido a que la Tierra todavía esta viviendo el pasado de Orión en su intento de equilibrarse, el principal contacto que mantiene la humanidad con éste se juzga negativamente. El fenómeno de los «Hombres de Negro» al igual que algunas manifestaciones de la estructura de los Illuminati, todavía tienen las pretensiones del pasado de Orión y deben ser controlados.


Los «Hombres de Negro» tienen diversos orígenes. Algunos son encamaciones humanas procedentes de Orión y/o energía Siria negativamente orientada; otros son, de hecho, habitantes del pasado de Orión que han viajado «hacia delante» en el tiempo hasta el actual momento de la Tierra. (Esto incluye a representantes del Imperio que fueron atrapados en la conciencia colectiva de la Tierra mientras perseguían seres de Orión que habían huido.)

 

Entienden que la Tierra supone una amenaza.

 

Desde su punto de vista, conforme despierta la humanidad y se libera, incita a los oprimidos seres de Orión que también busquen la libertad. Ellos prefieren tener estas ventanas de oportunidades cerradas para las víctimas de Orión, mantener la Tierra desautorizada y sustentar ellos el poder total. Los «Hombres de Negro» son sólo una manifestación de esta idea; generalmente trabajan de manera mucho más sutil en la Tierra.

 

Aquellos individuos que llevan el sello despótico de Orión, actúan desde su memoria del alma y no son necesariamente conscientes de su deseo de control absoluto. Investigando encuentros con los «Hombres de Negro» en el siglo XX, uno se encuentra con el comportamiento irónico de estos seres - funcionan a un nivel autónomo y parece que nunca reclaman el poder que intentan arrebatar a los humanos. Esto podría sugerir que, tal vez, los «Hombres de Negro» no son más que marionetas en una lucha por el poder mucho más esperpéntica.


El drama de Orión no es un experimento en el que alguien hace algo a alguien. Todos aquellos que eligen formar parte de la transmutación de la Tierra, lo hacen desde el Libre Albedrío. Esa transmutación/integración afectará a toda la Familia Galáctica creada gracias a la infusión de las dimensiones, e iniciaría así el principio del proceso de reintegración a través del Prisma de Lira. Por ello, las polaridades integradas podrían denominarse la «Luz de Orión».


El proyecto de transmutación estaba estructurado en fases gracias a las cuales los Fundadores podían medir el progreso. En la primera fase simplemente se sembraba y se desarrollaba la vida de la tercera densidad hasta conseguir una fuerte cadena genética en la Tierra. Las subsecuentes fases implicaban diversos desarrollos de la civilización. El momento crucial es el momento actual de la Tierra - el despertar de millones de almas a un propósito espiritual más amplio.
Ese despertar ocurre paulatinamente y comienza a ensanchar la brecha entre los polos positivo y negativo (tal como se ve actualmente en la sociedad).

 

Esa acentuación de la brecha sirve para polarizar e iluminar las elecciones que la sociedad pueda hacer y es necesario deja claro que es imprescindible hacer elecciones en este momento de la evolución. La humanidad no tiene la fealdad ni el dolor tan intenso de un pasado atormentado como lo tuvieron los seres de Orión. Conforme la Tierra despierta, todas las Herramientas se vuelven visibles para la humanidad, pudiendo reclamar la responsabilidad para el Todo y para el si mismo. Es posible que las dolorosas memorias de Orión sigan emergiendo, pero la sanación llegará gracias a la proclamación humana de libertad y elección.

Cuando tuvo lugar la infusión dimensional algunas conciencias individuales y de grupo eligieron quedarse dormidas. Se permitieron servir de arquetipos y podían ser despertadas según la necesidad. Algunos, incluso permitieron que fragmentos de ellas mismas se encarnasen. Un ejemplo de ello es la conciencia conocida como Merlín.

 

Durante la época del drama de Orión, la fricción entre las dos polaridades despertó al mago dormido. «Él» se convirtió en una importante fuerza en el intento de integración, tanto desde un punto de vista físico como no físico. Fragmentos de su conciencia se encarnaron de cuando en cuando para originar una chispa de memoria del pasado y una visión del futuro. Se le conoce por varios nombres en muchos mundos, pero Él siempre refleja la belleza de uno así como también su fealdad. Su energía ha estado presente en asociación con la Tierra desde el comienzo.


El inicio de la Tierra será examinado más detenidamente en los siguientes capítulos. Por el momento, basta saber que este drama fue diseñado para ser un éxito. La mayoría de los que se encarnan en !a Tierra está involucrada (en diversos grados) en el drama de Orión. Cada uno está aquí por elección propia.

 

Desde el momento en que uno empieza a actuar desde la creencia de que la humanidad está aquí en contra de su voluntad, tiene lugar la rendición del poder personal y planetario.

Regresar al Índice

 

 


6 -  Los primos pleyadianos de la Tierra

«Antes, muchas noches bajo la ventana envuelta por la hiedra me fui a descansar, mirando al gran Orión, viajando lentamente hacia el oeste. Muchas noches vi las Pléyades emerger de la suave sombra. Brillando como un enjambre de luciérnagas retozando en una trenza plateada.»
TENNYSON

Durante la primera fase evolutiva del sistema de Lira comenzaron también las primeras fricciones entre las polaridades.

 

Algunos liranos manifestaron la representación de la polaridad femenina, intuitiva y permisiva. Ellos creyeron que el camino hacia la reintegración pasaba por el crecimiento interior. Otros, sin embargo, optaron por la polarización masculina. Su filosofía sostuvo que para evolucionar, debían dominar el universo conocido. Esa fricción causó mucha confusión entre ambas facciones.


Durante el desarrollo de la civilización de Lira, un grupo de liranos decidió que prefería desarrollar su cultura lejos de lo que ellos percibían como influencias negativas. De modo que buscaron un nuevo hogar dentro de la galaxia. En su búsqueda encontraron un joven planeta rico en recursos naturales. Ese planeta era la Tierra.


Durante varias generaciones este grupo residió en nuestro planeta, coexistiendo pacíficamente con la raza de primates en pleno desarrollo. No obstante, después de un largo período en el tiempo, se dieron cuenta de que no se adaptaban tan bien al entorno físico y electromagnético de la Tierra como se había deseado. Durante este tiempo incorporaron pequeñas cantidades de material genético de los primates para ayudarse a asimilar el medio ambiente de la Tierra. A lo largo de generaciones, su ADN se modificó levemente, lo que les permitió una mejor adaptación.


Mientras estos liranos de la Tierra incorporaban genes de primates en su propia genética, otros grupos de liranos estaban en el planeta para llevar a cabo los deseos de los Fundadores, además de los suyos propios, es decir, implantar genética tirana en el sistema de los primates.

 

La llegada de este último grupo reavivó los conflictos por los cuales los liranos de la Tierra habían huido, y por ello volvieron a buscar otro sistema planetario para colonizarlo. Deseosos de crear una nueva cultura, aislada de los viejos conflictos enraizados en su pasado, exploraron toda la región concienzudamente antes de elegir un conjunto abierto de jóvenes estrellas azules conocido como las Pléyades.13


Cuando los liranos de la Tierra comenzaron a colonizar el sistema estelar de las Pléyades, su ambición consistía en crear una raza equilibrada e independiente. Ese deseo se reflejó en la elección de un nuevo y estable grupo de estrellas. Más que cualquier otra cosa, deseaban crear una cultura basada en la armonía, la verdad y el amor incondicional.

 

Una vez que se conoció este plan de colonización, los descendientes de Lira que deseaban un nuevo hogar, decidieron colonizar también otras áreas del grupo de estrellas pleyadianas.14

 

 

13. Otros grupos fraccionados también colonizaron otros sistemas en la vecindad galáctica de la Tierra.
14. Sólo siete estrellas del sistema pleyadiano son realmente visibles. Desde el punto de vista pleyadiano, existen cientos de estrellas con planetas habitables (no son visibles desde la Tierra) y que conforman las colonias pleyadianas

 


Esos primeros pleyadianos (anteriormente liranos de la Tierra) poseyeron habilidades intuitivas altamente agudizadas, además de un profundo deseo de convivencia en comunidad.

 

El Todo era tan importante como el sí mismo. Incluso, teniendo en cuenta ese deseo, estos seres tardaron generaciones en madurar y crear su propia identidad separada de sus raíces liradas.

 

A lo largo de generaciones desarrollaron una cultura con una naturaleza filosófica y una tecnología que progresaba paralelamente a su propio desarrollo. Aunque hubo algunos períodos conflictivos, la base cultural de esos recién creados pleyadianos se mantuvo estable durante muchos miles de años.


Entretanto, las generaciones de pleyadianos que deseaban vivir en comunidad dieron tanta importancia a la paz y tranquilidad que llegaron a desdeñar cualquier forma de negatividad. Se sumergieron más y más profundamente en esa, para ellos, natural tendencia humanoide, hasta llegar a no encontrar nada más que el vacío dentro de su ser. No hubo conflicto; no hubo resolución ni tampoco aprendizaje. En esa profundidad apareció una voz. Hubo una parte de ellos que deseaba ser escuchada.


Desde ese pozo de desespero llamaron a sus antepasados liranos. Cuando éstos respondieron, se sorprendieron al encontrar una cultura que había cortado, literalmente, todo lazo con la creación. Los pleyadianos no tenían ni idea de lo que estaba sucediendo en el universo que les rodeaba. No sabían nada de la angustia de Orión, a pesar de que ambos eran descendientes de Lira.


Cuando se hizo saber a los pleyadianos la lucha que estaba llevando a cabo Orión, su propio «dragón dormido» se despertó. Sintieron pasión. Volvieron a sentirse vivos; una recóndita misión fue avivada en sus almas. Se ofrecieron a servir a Orión durante su lucha.

 

Fue entonces cuando se comprometieron a luchar contra la negatividad de Orión.


Así comenzó todo.

 

Entraron en la guerra de Orión con diversos vehículos. Algunas almas eligieron encarnarse directamente en ese sistema de dos polaridades (positiva y negativa) para comprender mejor la lucha. La mayoría de los pleyadianos encarnados durante la guerra de Orión quedó atrapada, ya que es muy fácil entrar en el ciclo de reencarnaciones de Orión, pero muy difícil salir.

 

Otros eligieron aliarse con la Liga Negra o continuar encarnándose en el sistema pleyadiano e intentar desde ahí contener la expansión del Imperio de Orión. Lucharon con todo su ser contra la negatividad que vieron a su alrededor. Y más allá, también lucharon inconscientemente contra la negatividad que había dentro de ellos mismos. La controversia continuó. Los pleyadianos lucharon tan diligentemente contra la negatividad de Orión, al igual que combatieron su propia sombra.

 

En lugar de encontrar la verdad dentro de sí mismos, lo único que consiguieron fue perpetuar su odio con respecto a su propia negatividad. Solo cuando el Imperio de Orión destruyó a uno de sus planetas habitados se desentendieron de la conflagración de Orión. Ese planeta sin vida y totalmente carbonizado sigue existiendo en su sistema como recordatorio de sus actuaciones pasadas. Cuando ese planeta fue destruido, los pleyadianos se sintieron desolados.

 

Finalmente se llegó a un punto muerto.


En los niveles más altos del ser cada conciencia involucrada en el drama de Orión dio un paso atrás para evaluar la situación. Se vio claramente que la solución tenía que venir desde un ángulo distinto. Acordaron trasladar el conflicto a otra arena dentro de la galaxia.

 

Los pleyadianos se enfrentaron a la siguiente elección: retirar sus energías a sus mundos conocidos o enfrentarse de una vez por todas a sus propias historias (al igual que a la lucha de Orión).

 

En un principio decidieron volver a casa. Les permitió recuperar fuerzas y examinar las profundidades de su propia alma para encontrar una manera de volver a ser un Todo. Tenían tanto miedo a la negatividad que se inmovilizaron. Esperaron. Estudiaron... y vacilaron.


Mientras ellos esperaban, el proyecto de la infusión de las dimensiones fue emprendido con toda fuerza en la Tierra.

 

Los liranos eran los directores físicos de ese proyecto (bajo la supervisón de los Fundadores), y aceptaban también asistencia de otros grupos físico tales como los sirios. Pronto se vio que necesitaban una estructura genética de origen terrestre y también extra terrestre para su proyecto. Contactaron con los pleyadianos.


Al principio, los pleyadianos expresaron su escepticismo con respecto a una nueva colaboración con la Tierra. No obstante, los liranos, con hábiles artimañas, les señalaron los posibles beneficios. Como sabían que los pleyadianos habían incorporado al principio parte de la genética de los primates de la Tierra, los lira-nos admitieron que necesitaban ciertos aspectos del ADN pleyadiano para poder desarrollar la especie terrestre. Sin saberlo, crearon para los pleyadianos una manera de enfrentarse, de una vez por todas, a su propia negatividad.


Se propuso que la transferencia del ADN pleyadiano a la especie terrestre se iba a efectuar a lo largo de un dilatado período, y que esto iba a crear una raza de humanoides que tuvieran tanto raíces terrestres como extraterrestres. Los antepasados más cercanos de estos humanos de la Tierra serían los pleyadianos y, gracias a esos lazos familiares, los pleyadianos iban a tener permiso para implicarse en el desarrollo de la especie terrestre.

 

Gracias a esa implicación, podían observar el desarrollo de esa raza, interactuar de vez en cuando para mantenerles en su camino y aprender, al mismo tiempo, de la negatividad humana. Esto sanaría el dolor del pasado de los pleyadianos. Después de cierta reticencia de volver a asociarse con los liranos, un grupo de pleyadianos finalmente acordó participar.


De ese acuerdo resultaron miles de años de interacción pleyadiana con prácticamente todas las culturas primitivas de la Tierra.

 

Dibujos de seres procedentes del espacio y de naves espaciales, adornan las paredes de muchas cuevas, y muchos documentos antiguos registran los actos de esos dioses procedentes del cielo. Ellos no se veían más «divinos» que los humanos actualmente. No obstante, desde el punto de vista de las gentes primitivas, seguramente fueron percibidos como dioses.


En determinadas fases del desarrollo de la especie humanoide, parece ser común entregar el poder personal a figuras divinas o mágicas. Finalmente, eso se convirtió en una práctica muy extendida y, pronto, los pleyadianos comenzaron a apreciar el poder que se les había otorgado. Comenzaron a adueñarse de él. Algunos utilizaron el miedo para manipular. Su acuerdo, a nivel de alma, de aprender del desarrollo terrestre se transformó en un medio para satisfacer sus propios deseos.

 

Muchos mitos antiguos que hablan de dioses celosos están directamente ligados a seres extraterrestres de otros sistemas, entre los que se incluyen las Pléyades.15

 

 

15. Ejemplos de estos mitos incluyen los cuernos egipcios que hablan de Set y Osiris. al igual que los conflictos sumerios entre Enlil y Enkí. Parecen batallas arquetípicas; muchas culturas guardan leyendas de figuras similares que se pueden considerar partes opuestas o, tal vez, una traducción de la misma historia.

 


Cuando comenzó esa ansia por el poder, hubo que recordar a los extraterrestres su propósito.

 

Con frecuencia, los pleyadianos guardaron rencor hacia otros grupos visitantes. Durante un período de unos pocos miles de años, los pleyadianos aumentaron su poder y después se les recordó duramente su lugar. Pronto se dieron cuenta de la ironía de la situación - ellos habían deseado entrar en contacto con su negatividad.

 

Su deseo les fue concedido. Los pleyadianos involucrados en las interacciones con la Tierra procedían todos del mismo continuo de tiempo. Sus contactos fueron equivalentes a su desarrollo. Aún no dominaban la compleja tecnología de la manipulación del espacio/tiempo. Hasta el siglo XX, la Tierra no había empezado a incluir simultáneamente contactos pleyadianos procedentes de diversos continuos de tiempo.


Aunque el contacto continuó de forma intermitente hasta el momento actual, resultó lento en comparación con los tiempos anteriores. La mayoría de los pleyadianos ya no considera a los humanos de la Tierra como niños, y permiten que la humanidad tome sus propias decisiones. Una vez que la Tierra entró en la era tecnológica fue vigilada muy de cerca para averiguar la masa crítica necesaria para activar los códigos de ADN que permiten la conservación de la especie. Desde 1940, extraterrestres, tanto físicos como no físicos, han estado observando la humanidad, intentando comunicarse de manera muy sutil la mayoría de las veces.

 

Los pleyadianos fueron los primeros en comenzar un importante programa de contacto físico y benevolente con la Tierra. Aunque esto ya sucedía calladamente en 1930, realmente se empezó a tomar conciencia de manera más general de ello en los años setenta.16
 


16. Existen indicaciones que grupos negativos (como los sirios) también comenzaron a establecer contactos en 1930, y que sus actuaciones negativas siempre fueron contrarrestadas por grupos más benévolos como, por ejemplo, los pleyadianos, Esta afanosa actividad de contados (tanto por grupos de orientación negativa como por grupos de orientación positiva) parece darse en lapsos de veinte años: 1930, 1950, 1970. 1990 y, tal como veremos probablemente pronto, en 2010.

 


Un suizo llamado Billy Meier ha documentado cientos de horas de comunicación con la cosmonauta pleyadiana Semjase.

 

También posee un gran numero de fotografías de las naves espaciales pleyadianas que, aun utilizando tecnología fotográfica muy avanzada, nunca han podido ser calificadas de falsas. Él dice que ha sido llevado hacia delante y hacia atrás en el tiempo por los pleyadianos (y sus aliados, los DAL) para poder observar distintos eventos.


Este contacto ha provocado mucha controversia desde que salió a la luz. Los propios pleyadianos aportaron a Meier pruebas, como por ejemplo una muestra de metal que fue analizada por un renombrado científico de IBM. El análisis reveló una inusual combinación de materiales que incluía un elemento raro y muy caro llamado tulio.

 

Cuando se analizó todavía más, esta muestra parecía tener propiedades tanto de metal como de cristal. Esta muestra ha desaparecido, aunque no su análisis filmado.


Dentro de la comunidad investigadora del fenómeno ovni, este caso es un ejemplo clásico del refrán «muerto el perro, muerta la rabia». Entendido como «demasiado fácil», es considerado fraudulento. Cuando Meier intentó construir modelos de las naves pleyadianas para ver si las fotografías podían ser falsificadas, se encontraron los modelos y todo el caso fue etiquetado como timo. Las enseñanzas que dio Semjase y sus asociados en 1970 van siendo conocidas más ampliamente ahora. Ellos enseñan verdades espirituales, pero también muestran parte de la historia de la raza pleyadiana.

 

Algunas de estas enseñanzas advierten de posibles desastres naturales o catástrofes producto de manipulaciones humanas, conectados con la nueva era que está a punto de comenzar. Parece que estos seres pleyadianos proceden de una orientación histórica según la cual el aviso a los humanos de previsibles cataclismos forma parte de su filosofía de contacto.

 

Aunque esas informaciones pueden haber tenido su sentido cuando fueron transmitidas, uno puede cuestionarse cómo se relacionan actualmente con la conciencia colectiva.


Existen indicios que la conciencia colectiva de la Tierra ha experimentado un cambio, un aumento de responsabilidad durante el período entre 1980 y 1982, en lo que se refiere a un futuro lleno de calamidades. Puesto que las enseñanzas pleyadianas fueron transmitidas antes de ese cambio, tal vez, representan una situación antigua. Esto no significa necesariamente que no sean válidas, lo que sí significa es que tal vez haya en su lugar una visión diferente respecto del futuro de la humanidad; una visión que refleja las elecciones y cambios que ha efectuado la humanidad últimamente a nivel de conciencia colectiva.

El contacto pleyadiano que percibimos actualmente (tanto en forma física y telepática) puede ser el eco de una voz diferente. Algunos dicen ser los descendientes futuros de los pleyadianos que encontró Meier. Estos pleyadianos hablan abiertamente de su difícil pasado y por qué tenían la necesidad de utilizar ciertas tácticas en su relación con la Tierra.

 

Ellos admiten que han tenido sus propios motivos para establecer contacto y agradecen al planeta todo lo que han podido aprender.

 

Ayudan a la sociedad para aclarar otras formas de contacto en las que ellos no están involucrados (por ejemplo: experiencias negativas de abducciones). Están ayudando sinceramente a la humanidad de la mejor manera posible. permitiendo al planeta que logre una visión global y también galáctica.

Los pleyadianos tienen razones específicas para estar tentativos en su actual interacción con la Tierra. Durante miles de años han entrado en nuestro planeta para protegernos de peligros o para controlamos como niños «por nuestro propio bien». Algunos grupos rebeldes (ej. ex-pleyadianos), incluso han manipulado a los seres humanos en beneficio propio. Esto supone una fuente de enorme vergüenza para ellos.

 

Ahora se han dado cuenta de que la humanidad debe tomar sus propias decisiones y que ellos han de confiar en la habilidad humana de ser capaz de tomarlas. Debido a su interferencia han creado un ciclo kármico. Para su propio crecimiento es absolutamente necesario que este ciclo se cierre. El mero pensamiento de perpetuar el patrón de interferencias en la Tierra es la idea más espantosa a la que se pueda enfrentar un pleyadiano.


¿Continuará el contacto pleyadiano con la Tierra en el futuro?

 

Debido a que ellos son muy similares físicamente a los humanos (en forma de la cuarta densidad), parece apropiado que sean ellos los primeros que caminen sobre el planeta sin disfraz. No obstante, ellos subrayan que por mucho que la humanidad quiera ver a sus primos del cielo, no iniciarán ningún contacto abierto mientras ésta no sea capaz de abrazar a su hermano del otro lado de la calle.

 

El planeta decide. Ahora depende todo de la propia humanidad.

 

¿Estamos finalmente preparados para dejar atrás el miedo de reconocer nuestra herencia y aceptar sus manos extendidas?

Regresar al Índice

 

Regresar a Las Pleyades


 


7 - El portal de Arcturus

«En verdad cuando una persona parte de este mundo se va al viento. Este se abre para ella como la huella de la rueda de un carruaje. A través de ella sube hacia arriba. Se va al Sol. Éste se abre como el diámetro de un tambor... Se va a la Luna.... Se va a un mundo que desconoce la preocupación.. .»
BRIHAD-ARANYAKA UPANISHAD

Hubo algunos seres que al pasar por el Prisma de Lira decidieron quedarse en una forma no física.

 

Estos seres eligieron una existencia amorosa de servicio para aquellos que moran en realidades más densas, como por ejemplo la tercera densidad de la Tierra. Se dieron cuenta de que al desarrollarse los mundos físicos, la vida en fase evolutiva podía necesitar ayuda de otros reinos.

 

Esa asistencia aparecería en forma de arquetipos, ángeles, guías o inspiraciones invisibles.


Estos seres se sintieron atraídos hacia la zona de la estrella Arcturus. Cuando repararon por primera vez en esa atracción, el campo estelar de Arcturus era ligeramente diferente de su manifestación actual, aunque la energía de la zona sigue siendo invariable. Existe un portal o un cruce en el tejido del tiempo/espacio en el área general de Arcturus.

 

Estos seres pronto se percataron de que este portal atravesaba dimensionalmente casi cada área habitada desde la infusión dimensional. Fue entonces cuando comprendieron que su propósito era ayudar a las conciencias procedentes de muchos niveles de conciencia.


El propósito de tos seres de Arcturus tiene muchas facetas. Una de ellas es que deben servir a la humanidad como modelo. Ellos representan el futuro mismo de un individuo o de una sociedad. Su energía es, debido a su naturaleza, un imán que atrae el potencial positivo y la integración desde las profundidades del ser. Ellos reflejan a la Tierra en qué dirección está yendo su evolución. Una vez que la humanidad haya evolucionado a un estado no físico, la meta ideal será conseguir una conciencia similar a la conciencia colectiva de los seres de Arcturus.


Muy a menudo, los seres de Arcturus se manifiestan a los humanos bajo la forma de ángeles. Se sabe que el propósito de un ángel es servir a la humanidad. Los seres de Arcturus están dedicados, en un sentido muy real, a los humanoides. Ellos eligieron aprender sobre lo físico a través de seres físicos.


Su naturaleza es etérea. Se puede percibir su energía como una presencia, un estímulo de creatividad o un amor incondicional.

 

Se manifestarán según el sistema de creencias de la persona con la que están interactuando. Para las personas religiosas en un sentido tradicional, aparecerán como ángeles. Para otros buscadores más modernos pueden manifestarse, tal vez, como extraterrestres o sí mismos futuros. Sea como fuere, el resultado es el mismo, una interacción con un ser verdaderamente amoroso dedicado a servir a los seres físicos y por ello, al Todo.


Debido a que sirven a lo físico, no sólo interactúan con seres humanoides en el planeta, sino también con los reinos invisibles cuya evolución es diferente a la de los humanos. Cada planeta tiene su propio reino dévico - la conciencia energética de los reinos de las plantas, minerales y animales - y la energía de Arcturus actúa como un aspecto superior de ese reino del planeta. Recordemos, ellos reflejan el ideal evolutivo del futuro.


Existe un pequeño número de seres de Arcturus que eligen experimentar lo físico para servirle. En lugar de entrar en lo físico a través de un proceso de nacimiento, eligen el método «walk-in» en cuerpos ya existentes en el mundo físico. No sienten la necesidad (o el «impulso kármico», por decirlo de alguna manera) de entrar mediante el proceso de encarnación.

 

Gracias a diversos acuerdos entre las almas, se establece un «intercambio». El alma de un humano que sufre emocionalmente puede entrar en el reino de Arcturus para su sanación y mientras tanto, los seres curiosos de Arcturus ocuparán temporalmente el cuerpo de éste aquí en el planeta.17

 

 

17. Esto no es algo que ocurre de forma común. Muchos de aquellos que dicen ser «walk-in» han experimentado un proceso más común que se ha denominado «enlazamiento del alma». Este proceso supone la entrada de una frecuencia superior de la propia energía del alma y no tiene nada que ver con un intercambio de conciencias. Puede ser confundido con la entrada de una nueva conciencia, sin embargo, se trata de un aumento de frecuencia e integración dentro de la conciencia original.

 


El principal servicio que aportan los seres de Arcturus a los seres físicos es la sanación emocional.

 

Arcturus es más bien un reino y no un lugar determinado, y en este reino de Arcturus, las almas de la Tierra que han padecido una muerte traumática (o vidas traumáticas) son sanadas y rejuvenecidas. Debido a que el portal de Arcturus conecta dimensionalmente con la Tierra, todos aquellos que pretenden encarnarse en nuestro planeta tienen que pasar por el reino de Arcturus antes de llegar, a no ser que su conciencia opte por no hacerlo.

 

Este paso proporciona una sanación a todos aquellos que están a punto de nacer y supone un fortalecimiento de sus elecciones y deseos con respecto a las vida físicas que están a punto de emprender.


El portal de Arcturus prepara a las conciencias no físicas para el intenso núcleo de lo físico y, con ello, para la sexualidad. Desde el punto de conciencia de los seres de Arcturus, lo físico y la sexualidad son lo mismo. La energía de Arcturus es especialmente apta para diversas formas de sanación sexual. Esto puede ser necesario en los casos de abusos sexuales durante la infancia o adolescencia. Las energías sanadoras de Arcturus son nutritivas, tanto para el que ha sufrido el abuso como para el abusador, ya que ambos padecen mucho. La utilización de la matriz sanadora de Sirio/Arcturus puede resultar muy poderosa en esos casos.


Los cetáceos, especialmente los delfines, pueden representar la matriz Sirio/Arcturus para aquellos que sufren. Debido a que los delfines son bastante sexuales y su expresión es de amor incondicional, ellos pueden servir como manifestación física de la matriz sanadora Sirio/Arcturus. Esta matriz es totalmente inofensiva y aporta una sanación sutil a niveles muy profundos.


Al morir, las conciencias humanas pasan por el reino de Arcturus. Allí se las nutre y se las cuida hasta que despierten a una realidad más amplia. En el caso de una muerte traumática, se comparte mucha ternura y sanación para que el alma, A punto de despertar, tenga una transición suave.


En las experiencias después de la muerte, la luz que se percibe al final del túnel realmente es la representación de la vibración de Arcturus. Esa vibración será traducida según el sistema de creencias de la persona que lo perciba. Debido a que Arcturus pertenece sobre todo a la sexta densidad, con frecuencia se percibe la vibración de Cristo o de Buda. Esa luz se puede comparar con el futuro del sí mismo o del Yo Superior (el Ser Crístico) de un individuo. Es decir, que durante el proceso de la muerte uno se funde con el Yo Superior que comparte una banda de frecuencia casi idéntica con el reino de Arcturus.

 

Allí tiene lugar la sanación.

 

En toda la creación no existe nada que sane, nutra y rejuvenezca el espíritu humano tan perfectamente como la vibración de Arcturus.18

 


18. Según muchas experiencias «después de la muerte», las personas en cuestión han hablado insistentemente de la brillante luz que encuentran. En un relato descrito en el libro Vida después de la vida, Raymond Moody dice:

"Me apareció una brillante luz blanca. La luz fue tan brillante que no pude ver a través de ella, pero sumergirme en ella era muy tranquilizador y maravilloso. Simplemente, no existe nada parecido en la Tierra".

La entrada en la vibración de Arcturus después de la muerte se puede comparar con esa experiencia.
 


Otro concepto que es un sinónimo de la vibración de Arcturus, es la creatividad.

 

Cuando uno crea, se alinea con la energía del Creador. Puesto que Arcturus sirve como «mensajero» del Creador, por decirlo de alguna manera, las vibraciones son muy similares. De esa forma. Arcturus ha estado íntimamente ligado a La humanidad desde sus comienzos, ya que ésta está constantemente creando.


Arcturus es mucho más que una estrella. Es una frecuencia que uno posee en su interior. Es la frecuencia de la creación, de la sanación y de la evolución. Así ha sido con la Tierra y con otros planetas con un desarrollo físico, desde sus inicios. No es tanto un carácter en la historia de la Familia Galáctica, sino más bien es una corriente soterrada, una corriente que está presente en todo el concepto de la infusión dimensional.


Debido a que la energía de Arcturus es una corriente soterrada que constantemente interactúa con nosotros, el entorno planetario de la Tierra traduce con frecuencia la energía de Arcturus de tal forma que golpea a los individuos a nivel emocional. Un ejemplo de ello es la nube lenticular; una formación de nubes espectacular que aparece en forma de disco. Puede parecer una nave espacial, pero la mayoría de las veces no es más que el entorno de la Tierra traduciendo la energía que percibe a nivel etérico. Esas «naves» etéricas sirven de nuevo para recordar a la humanidad sus invisibles conexiones.


Dentro de la realidad polarizada, Arcturus ha elegido una parte opuesta para reflejar otros aspectos de su naturaleza evolutiva. Esta parte opuesta es el área denominada Antares. Dentro del portal dimensional o del cruce hay una unión entre Antares y Arcturus que sirve como punto energético de referencia en esa región. La mayoría de las conciencias que se encarnan en la Tierra pasan solamente por la vibración de Arcturus.

 

Pero hay otros que eligen pasar primero por Antares antes de llegar a Arcturus: son los individuos que trabajan directamente con los patrones de la conciencia colectiva, con las matrices y la evolución celular.

Antares también es el punto de conexión dimensional entre el cuadrante que ocupa la Tierra dentro de la Vía Láctea y la galaxia de Andrómeda. La conexión Antares/Andrómeda energetiza el concepto abstracto de existencia y de conciencia necesario para que las razas físicas comiencen a recordar su herencia y transmuten así su pasado.


La mayoría de las otras razas exploradas en ese trabajo mantienen acuerdos más individualizados con el planeta Tierra. La conexión con Arcturus es muy fluida, muy maleable, aunque por ello no menos importante. Si uno compara a todos los demás caracteres de esa historia con los ingredientes de una sopa cósmica, se puede ver como cada uno de ellos mejora el sabor.

 

No obstante, si se compara Arcturus con la consistencia de un caldo, queda claro que la vibración de Arcturus es un ingrediente vital que lo contiene todo.


Se pueden explorar muchas manifestaciones de la energía de Arcturus en la Tierra. En primer lugar, se puede decir que Arcturus y Sirio son socios. Mientras Arcturus trabaja con la sanación emocional, Sirio facilita la sanación física. Los egipcios sabían de esta conexión y por ello invocaban a las energías de la matriz Arcturus/Sirio para que asistieran en sus rituales.

 

La deidad egipcia conocida como Anubis era un arquetipo directo de Sirio, que trabajaba con la energía de Arcturus. Anubis guiaba a los individuos al mundo inferior (al mundo astral), o les ayudaba a atravesar el proceso físico de la muerte. Allí, las energías, tanto de Sirio como de Arcturus, comenzaban el proceso de sanación del alma. La representación del chacal (o del «can», tal como en la estrella Can de Sirio) como Anubis es una señal evidente de que los egipcios eran conscientes de esta conexión. Anubis (como arquetipo sirio) guiaba las almas salientes hasta el reino de Arcturus, donde tiene lugar la sanación.


Arcturus representa la integración al igual que Orión representa la naturaleza conflictiva o polarizada de la humanidad. El arquetipo Merlín ha sido etiquetado con frecuencia como puente. Cuando dos polaridades intentan una unificación tiene que haber un lugar en común en el cual ambas se encuentran antes de que pueda darse esa unión. Por ello. Merlín es el puente entre el explosivo Orión y el sanador Arcturus. Él es este lugar en común. Es obvia la importancia que tiene su energía, no sólo para la Tierra sino para todo aquel que experimenta la polaridad. La chispa que produce la fricción entre las polaridades es la magia que inicia la transformación.


En la fase anterior del desarrollo de la Tierra, los seres de Arcturus acordaron densificarse lo suficiente para poder ser percibidos temporalmente. Ellos interactuaron con la primera cultura llamada Lemuria, y les enseñaron la destreza de sanar. La memoria de esas interacciones perduró a lo largo de generadores.

 

Cuando los habitantes de Lemuria migraron a otras muchas regiones diferentes de la Tierra se llevaron consigo esas memorias. Su directa interacción quedó plasmada en lo físico en las estatuas de la Isla de Pascua. Esas estatuas no representan a seres densificados de Arcturus, sino que más bien rinden tributo a ellos. La posición de esas piedras es tal que las estatuas miran el cielo fijamente hacia el horizonte, en espera del retomo de los seres de Arcturus.


La humanidad nunca ha tenido que esperar su retomo. La energía ha estado siempre presente. Si uno mira hacia dentro en lugar de mirar hada fuera, puede encontrar esas energías. Ellos son la raza humana evolucionada en su máxima expresión. Hacen que la humanidad recuerde, y son ellos los que la impulsan hacia delante en la magnífica espiral de la evolución.

 

El hogar es donde está el corazón y el corazón es el sendero de Arcturus.

Regresar al Índice

 

 


8 - El comienzo de la Tierra

«Entonces Dios dijo: "Vamos a crear a un hombre según nuestra imagen y semejanza."»
GÉNESIS 1:26

¿A la imagen de quién se crearon los humanos de la Tierra?

 

Muchas de las escrituras más antiguas insinúan que el desarrollo humano fue guiado por los dioses que descendieron del cielo. Incluso los antropólogos son conscientes del desarrollo inusualmente rápido del Homo sapiens. Algunos antropólogos estiman que la especie Homo sapiens parece estar millones de años por delante de su era.


Mientras el desarrollo evolutivo entre el Australopitecus avanzado y los Neandertales duró más de dos millones de años, se han encontrado evidencias en la llena de que el Homo sapiens (Cromañón) apareció aproximadamente hace 35.000 años. Pero lo que es más intrigante aún, es que mientras se siguen encontrando restos humanos los arqueólogos han descubierto restos de un Homo sapiens anterior en la zona oeste de Asia y en el norte de África. Estos restos datan de 250.000 años antes del Cromañón. Se debe tener en cuenta que el Homo sapiens no tiene ningún precursor evolutivo.

 

Nada se convirtió en Homo sapiens, la especie simplemente apareció.


¿Es posible que los extraterrestres pudieran haber tenido un interés en intervenir en la evolución de la Tierra? En el caso de que así fuera ¿qué podían obtener de los humanos de la Tierra? Tal vez era una manera de acelerar su propia evolución.


Parece evidente que hubo tres grupos principales que orquestaron el Comienzo de la Tierra.

 

Los identificamos como:

  • los Fundadores

  • un grupo de lira

  • un grupo de Sirio

Los Fundadores facilitaron el Comienzo desde un punto no físico y fueron los supervisores de todo el proyecto. A espaldas de estas influencias no físicas, los liranos orquestaron físicamente el Comienzo y emplearon a un grupo de Sirios para ayudarles. Cada grupo tuvo sus propios motivos para estar presente en aquel momento. Pero, aunque los motivos eran diferentes, la meta era la misma, la creación de una raza humanoide en la Tierra.


Como ya se dijo anteriormente, los pleyadianos se involucraron en la evolución de la Tierra buscando su propio beneficio. Pensaron que si interactuaban con los humanos, no sólo iban a ser capaces de formar parte del desarrollo de su anterior hogar sino que también iban a poder aprender todo respecto de la negatividad e integración sin tener que encarnarse directamente en un mundo que estaba precisamente en esa fase. Los que pensaron así fueron persuadidos por un grupo de liranos que era perfectamente consciente de la compatibilidad genética de los pleyadianos con los nuevos humanos que se desarrollaron en la Tierra.

El grupo lirano (una combinación de varias razas liranas) siempre estaba experimentando. Al igual que los humanos, los liranos tienen ciertos impulsos instintivos (como por ejemplo la procreación). Dichos extraterrestres tenían su propio acicate, pues querían emular a sus «creadores», los Fundadores. Esos Fundadores sabían perfectamente que el incesto iba a causar el exterminio de la raza y, por ello, siempre estaban buscando nuevos remanentes para mantener el fondo genético mezclado.


Hubo otra motivación importante por parte de los liranos para involucrarse con la Tierra. Después de eones de conflicto entre las razas procedentes de Lira (Vega, Sirio, Orión, etcétera), estaban cansados de crear civilizaciones que se polarizaban y no lograban una existencia pacífica. Ellos estaban determinados en que la Tierra tenía que ser el planeta basado en la integración en lugar de la polaridad.

 

El grupo lirano pensó que tal vez, lo que le había faltado a lo largo de todo ese tiempo era un planeta cuyos comienzos ya estuvieran integrados en lugar de uno que siguiese esparciendo las semillas de la polaridad de otros sistemas estelares. Con esto en mente, empezaron a formular un plan muy rígido para el Comienzo de la Tierra.


Los Fundadores, sin embargo, tenían otros planes. Ellos sabían que la Tierra iba a ser, posiblemente, el lugar idóneo para sanar el drama de Orión, y por ello tenía que quedarse en un estado polarizado para poder resolver el conflicto. Los Fundadores sabían que la Familia Galáctica aprendería finalmente qué era la integración gracias a la experiencia de resolución de la polaridad en la Tierra. Los Fundadores permitieron que el grupo de lira llevase a cabo su plan, porque sabían que finalmente éste iba a impulsar el plan cósmico.


En lo que respecta al grupo sirio, sus motivaciones estaban más cerca de casa. Ellos consideraban que la Tierra formaba parte del sistema estelar trinario de Sirio; creían por ello tener el derecho a manipular la genética de la Tierra. Su interés consistía en establecer razas primitivas humanoides en la Tierra para que estos seres les sirvieran en los trabajos manuales, mientras ellos seguían expandiendo sus colonias, incluida la Tierra. Así que apoyaron el proyecto lirano sin olvidarse de sus propias metas.

 

El proyecto del Comienzo de la Tierra arrancó.


A lo largo de muchos miles de años y durante la primera fase del proyecto del Comienzo de la Tierra, los liranos19 observaron con ojos atentos la raza de primates que se estaba desarrollando en la Tierra.

 


19. Estos liranos, al igual que otros, son conocidos por el término hebreo Nefilim, traducido equivocadamente como «gigantes». Nefilim significa literalmente «aquellos que bajaron». El Génesis 6:4 dice:

«En aquellos días -también más adelante-, cuando los hijos de Dios se juntaron con las hijas del hombre para tener hijos, los Nefilim estaban en la Tierra. Ellos fueron los héroes antiguos, hombres reputados».

El término hebreo original traducido como «reputado» es shem y quiere decir literalmente «vehículo del aire», probablemente cohete. De modo que el texto diría: «Ellos eran los héroes antiguos, gente procedente de cohetes».
 


En ocasiones tomaron muestras e introdujeron ligeras alteraciones en las estructuras del ADN.

 

En puntos críticos del desarrollo insertaron material genético de los pleyadianos 20 (y de otros grupos) en estos primates. A lo largo de dilatados períodos, se hizo cada vez más patente que la evolución avanzaba a un ritmo muy acelerado.

 

Cuando esto ya era incuestionable, se iniciaron los experimentos cruciales con el prototipo.

 

 

20. Como ya se indicó anteriormente, los pleyadianos llevaban genética de la Tierra que se integró con éxito en los depósitos liranos. Por ello se convirtieron en la última opción parí sembrar a los terranos en la Tierra.

 


La historia de Adán y Eva es uno de los pocos legados que ha quedado para recordar sutilmente a la humanidad sus comienzos. Este cuento contiene referencias simbólicas de la saga que ocurrió concerniente al tipo de especies que heredarían a la Tierra.


Como ya se dijo, el grupo lirano quiso conseguir una especie basada en la integración. Por ello, pensaron que esa especie no debía conocer la polaridad, «el bien» y «el mal».

 

Ellos controlaron estrictamente el entorno de estos nuevos humanos para que éstos se quedasen centrados en el desarrollo de un vehículo perfecto para la integración. No querían que los nuevos humanos se convirtiesen en ellos - se polarizasen. Lo que el grupo lirano no tuvo en cuenta fue que al mismo tiempo estaba restringiendo a los nuevos humanos las posibilidades de elección.


Después de generaciones de trabajos con genética de primates y extraterrestres, el grupo lirano desarrolló un prototipo humano cuyo significado «terrestre», fue traducido como «Adán». El prototipo Adán fue incorporado a la Tierra en diversas regiones para probar su adaptabilidad a ese entorno. (Hubo muchos adanes.)

 

Cuando este prototipo estuvo satisfactoriamente adaptado, los adanes fueron retirados.

«Y Dios hizo caer un profundo sueño sobre el hombre, y éste durmió. Entonces Él sacó una de sus costillas [o parte del lado], y cerró la carne en este Iugar.» 21

Mediante clonación e ingeniería genética, se creó un prototipo femenino que fue nombrado «Eva».

 

Ambos fueron devueltos a su entorno y observados de cerca.
Partiendo de su deseo de crear una especie que no sabía nada de la polaridad, los liranos enseñaron a todos aquellos que atendían a los prototipos que estaba prohibido dar a conocer ese concepto; de hecho se les negó el derecho de elegir, algo que se garantizaba a todos los seres divinos.

 

Gracias a ello, uno puede entender el significado de la expresión de Dios:

«Podéis comer Libremente de cada uno de los árboles de este jardín; pero del árbol del Conocimiento del Bien y del Mal (polaridad ) no debéis comer, ya que el día que comáis de él moriréis seguro».22

Los sirios que trabajaban con el grupo de liranos no estuvieron de acuerdo con esa filosofía. Ellos sintieron que el deseo personal de los liranos de crear esa especie no estaba alineado con los derechos de las formas humanoides. Estos sirios, aunque deseaban desarrollar una raza humana para sus propios propósitos, descubrieron que sentían un verdadero afecto por esos nuevos humanos. A pesar de esta dualidad, decidieron intervenir dando inesperadamente la oportunidad de elegir a los humanos.


El grupo sirio advirtió a los humanos:

«Y la serpiente 23 dijo a la mujer. "¡Seguro que no morirás!, ya que Dios sabe que el día que comas de ese árbol se abrirán tus ojos y serás como Dios, conociendo el Bien y el Mal"» 24

 

21. Génesis 2:21.
22. Génesis 2:16.
23. La serpiente es un símbolo arquetípico que se encuentra en muchos mitos antiguos, la naturaleza de la serpiente indica consistentemente la dualidad - se la teme, pero aun así es una gran aliada de la humanidad. El los textos sumerios, Enki el dios (sirio) que protege a la humanidad, también es caracterizado como una serpiente. El juicio de que la serpiente es «malvada» es más contemporáneo y puede haber sido una trampa utilizada por los dioses liranos para apartar la humanidad de las instrucciones de los sirios que intentaban ayudar a la humanidad.
24. Génesis 3:4.

 


 Al ser confrontados con la elección y la necesidad de decidir sobre su existencia, los humanos lograron una conciencia de la tercera densidad.

 

Cuando se dieron cuenta de que habían sido engañados por «Dios» optaron por el conocimiento. Una vez hecha la elección de recibir el conocimiento con respecto a la polaridad, fueron totalmente anclados en lo físico.

 

Ahora poseían un ego, o el conocimiento del «Yo soy», y también tomaron conciencia de sí mismos.

«Entonces Dios dijo: "He aquí, el hombre ahora es igual que uno de nosotros, conociendo el Bien y el Mal [polaridad]. No se le debe permitir que alargue su mano y que coma también del árbol de la vida y vivir para siempre"». 25

No hace falta decir que el grupo de liranos no estaba muy complacido. Debido a su enfado negaron a los humanos el conocimiento del Árbol de la Vida (Herencia divina). De este modo, la raza humana fue obligada a desarrollarse sin el conocimiento de su conexión con la Familia Galáctica y con el Todo. Eso fue un verdadero reto.


Para asegurarse que los humanos no iban a buscar ese conocimiento, el grupo lirano decretó algunas precauciones:

«... al este del jardín, Él posicionó al querubín y la espada de fuego que podía girar en cualquier dirección para salvaguardar el camino hacia el Árbol de la Vida».26

Dejaron a la humanidad su herencia - el legado de Orión (retratado simbólicamente como una espada) sin dejar ningún conocimiento con respecto a la resolución.

 

 

25. Génesis 3:22.
26. Génesis 3:24.

 


Existen sugerencias en los antiguos textos súmenos que el querubín es realmente un aparato mecánico o robot que, en este caso, protege el Árbol de la Vida. ¿Cuál es la traducción literal de «Árbol de la Vida»? En sumerio, la palabra para Árbol de la Vida era GISH.TIL.

 

GISH significa «un aparato hecho por hombres»; TIL significaba (y todavía significa en hebreo contemporáneo) «misil». En lugar de hablar de un verdadero árbol, puede que signifique «el vehículo para la vida» o nave espacial. En los legados sumerios existen claras descripciones de cohetes y también de hombres que saludan a estos cohetes.

 

Parece claro que el hecho de que los dioses posicionaran a los querubines para evitar que los humanos se acercaran al Árbol de la Vida fue en realidad una negación a los humanos del conocimiento de su herencia. Nunca más se permitiría a los humanos de la Tierra mezclarse abiertamente con los dioses o abandonar el planeta con ellos. Los humanos fueron expulsados de los cielos.


¿Qué pasó con el grupo sirio que interfirió con los planes de los liranos?

 

A causa de esa interferencia estuvieron ligados energéticamente al desarrollo de la Tierra. Siempre han tenido muchos trucos escondidos en sus mangas, y en este caso fueron los que rieron últimos. Cuando trabajaron con el grupo lirano en el programa genético insertaron un código latente de ADN dentro de las células humanas. Este código se dispara debido a una vibración acelerada que tiene lugar cuando una civilización comienza a desarrollarse espiritualmente.

 

A medida que la Tierra avanza aceleradamente hacia la conciencia de sí misma y hacia la cuarta densidad, (algo que está ocurriendo ahora mismo), el código se activa. Una vez activado, la humanidad despliega su ilimitada visión, similar a una cuerda antes enroscada hasta que la manifestación de todo Lo Que Es se hace visible. Era su manera de permitir que la humanidad comiese, después de todo, del Árbol de la Vida.


Desde estos primeros impulsos en el planeta Tierra la humanidad tiene pendiente un reto. Tal como se dijo, los «hijos» sembrados contienen por regla general códigos genéticos y actitudes profundamente arraigadas de los «padres».

 

Si realmente la Tierra fue sembrada desde un punto de desigualdad y de ausencia del libre albedrío,

  • ¿Es posible que esto pueda explicar por qué los humanos de muchas razas actualmente todavía cargan con una soterrada creencia en la superioridad de la raza caucásea/aria (el grupo lirano)?

  • ¿Es posible que el fanatismo racial alargue sus raíces hasta aquel momento en que se sembró este planeta?

Los primeros textos disponibles a cualquier buscador sugieren precisamente eso.

 

Los registros sumerios hacen referencia a los «cabezas negras» que trabajaban para los dioses en las minas de África. Si eso fuera cierto - que la humanidad lleva los patrones de sus antepasados - entonces este reto no ha hecho más que comenzar Despegarse de esta maldición divina echada sobre la humanidad puede suponer la clave para liberar a la raza humana.


Durante el pasado de la Tierra, la raza humana ha recibido señales contradictorias por parte de los dioses.

 

Hubo épocas (algunas de las cuales están registradas en los textos sumerios, por ejemplo el gran diluvio) en las que los humanos fueron abandonados y dejados para morir en el planeta mientras los dioses, de quienes ellos se fiaban, montaban en sus naves espaciales y desaparecían.

 

Durante esas épocas, algunos dioses rescataron («ilegalmente») a humanos elegidos. Esto ha creado un código emocional en la especie humana que se moviliza en tiempos de crisis. El código recuerda ambos patrones y se activa una lucha entre el miedo al abandono y la alegría de ser salvado. Es imperativo que la raza humana resuelva esta dependencia de los dioses y sea autosuficiente.


En la actual Tierra, hay grupos de extraterrestres cuyo código está muy enraizado en un pasado que todavía prometía la salvación. Se acercan a los humanos como seres físicos del espacio o hablan telepáticamente con aquellos que pueden escuchar su frecuencia. Muchas veces denominan diversos humanos de la Tierra «comandantes» o «los elegidos», es decir, siguen tentando al ego humano para perpetuar sus propios sentimientos de superioridad.

 

Aunque estos grupos que no pertenecen a este planeta tienen buenas intenciones, continuamente recuerdan la brecha entre el miedo al abandono y la alegría de salvación, fomentando con ello una creencia elitista. Conforme los humanos asuman su propio poder y entren en la madurez planetaria, estos grupos residuales también se transformarán. La mayoría de los otros grupos extraterrestres ha aprendido de sus acciones pasadas y desea la resolución de este conflicto de una vez por todas.


Desde el punto de vista de los Fundadores, el Plan se desarrolló perfectamente. El grupo lirano necesitaba jugar este rol para su propio crecimiento. Estos «dioses» extraterrestres dejaron en la Tierra pistas que finalmente ayudarán a que el planeta despierte y reconozca su herencia. Cuando la humanidad despierte y rememore este conocimiento, aparecerán las herramientas necesarias para resolver el drama de Orión. La solución vendrá gracias al permiso.

 

Si la raza humana verdaderamente es capaz de permitir la diversidad dentro de la unidad y no juzga, se creará el Cielo en la Tierra.

Regresar al Índice

 

 


9 - Zeta Retículi: transformación y despertar

«Ellos buscan la profundidad del alma, kilos buscan la comunión.»
Whitley Strieber

Los principios de la civilización Zeta Retículi datan aproximadamente de los tiempos en que los Fundadores impulsaron el comienzo del planeta Apex del sistema de Lira. Su desarrollo es único y brillante, y tiene una significante relevancia en la historia de la evolución del planeta Tierra.


El planeta Apex permitió que la polaridad, de forma extremadamente individualizada, los destrozara. Su evolución tecnológica fue espectacularmente rápida, sobrepasando con creces su desarrollo espiritual, por ello nunca llegaron a conseguir una coexistencia pacífica en su mundo.


Este desequilibrio energético fue probablemente la causa de la eventual destrucción del planeta Ápex. Desde el punto de vista de un observador en el espacio, el mundo de Apex fue totalmente borrado del mapa.


Desde el punto de vista de los habitantes de Apex, ocurrió una historia absolutamente distinta. El planeta Ápex se volvió extremadamente tóxico. La polución y los altos niveles de radiación hicieron que la superficie del planeta dejara definitivamente de ser habitable.

Los habitantes que sobrevivieron a esta catástrofe se ocultaron bajo tierra.27 Era imprescindible que hubiera una integración dentro de esta nueva sociedad bajo tierra si se quería evitar que el ciclo de destrucción se repitiese.

 

Reconociendo la importancia que esto tenía, decidieron forzar la integración (la fusión) mediante una completa reestructuración de su realidad.

 

 

27. Esta reclusión bajo tierra dividió a los seres de Apex en varias fracciones. Los que se investigan en el presente capitulo pertenecen a una raza más benigna Otros que eran más negativos (y ayudaron a crear el caos en el planeta Apex) abandonaron el planeta después de miles de años y se asentaron en las áreas de Sirio y Orión y, sobretodo, en Betelgeuse. Los seres negativos que mantienen actualmente relaciones con la Tierra han sido denominados «Sirios Negativos» o «Grises»; ellos tienen sus propios motivos para interactuar con la Tierra.

 


Cuando el planeta Apex se acercaba a su destrucción, la mente y el intelecto de sus habitantes estaban tan desarrollados que se hizo palpable esa evolución incluso en su forma física.

 

Los cráneos aumentaban considerablemente de tamaño a lo largo de muy pocas generaciones. El parto natural era cada vez más difícil ya que los cráneos no podían pasar fácilmente por el canal de nacimiento.

 

Los seres femeninos sencillamente no se adaptaron con tanta rapidez a ese crecimiento de los cráneos. Anticipando lo que podía convertirse en una crisis de especie, los ingenieros genéticos comenzaron a aprender técnicas de clonación que en su momento, podían sustituir el proceso de nacimiento. Esta maniobra de los habitantes de Apex salvó su especie, ya que después de que la superficie de Apex se convirtiera en un lugar inhabitable se volvieron estériles.


Cuando se dieron cuenta de su infecundidad, decidieron usar esas técnicas en su beneficio. No deseaban perpetuar el modelo de sociedad que tuvieron anteriormente; querían empezar de nuevo. Por ello decidieron controlar rígidamente la genética de su futura sociedad. Los ingenieros genéticos comenzaron a trabajar en el desarrollo de una nueva raza. Esta raza sería un aspecto integrado de su pasado (al menos así lo creyeron ellos).


La prioridad básica consistía en alterar genéticamente la estructura del cerebro modificando su expresión emocional. Reprobaron su expresión pasada de pasión y caos; ahora querían el orden. Así que sus cerebros fueron modificados de tal forma que habría una respuesta química constante ante cualquier estímulo externo. De este modo consiguieron desapegarse de su estructura del ego.

 

A lo largo de generaciones de manipulaciones neuroquímicas estos seres obtuvieron una mente grupal. Las expresiones individuales que antes les producían un orgullo extremado, habían desaparecido.


La combinación de la radiación planetaria y los efectos de su donación empegó a producir una rasca con pocas variantes físicas de un ser a otro. Para poder utilizar lugares soterrados del planeta de forma más eficaz, crearon cuerpos de menor estatura.

 

Adaptándose a la ausencia de luz ultravioleta y de luz solar natural sus ojos empezaron a responder a diferentes frecuencias de su espectro visual. Sus pupilas mutaron y cubrieron el ojo entero, y los ojos en sí se agrandaron para abarcar una mayor superficie a la hora de acumular luz.


En respuesta a la falta de comida fresca, sus cuerpos se adaptaron a absorber ciertas frecuencias de luz para nutrirse. Su piel se volvió fotodérmica y fotovoltaica, sensible a fuentes de luz de las cavernas bajo tierra. Plantas salvadas y minerales luminosos procedentes de las entrañas de la tierra enriquecieron su alimentación. Muchos órganos, como por ejemplo los necesarios para la digestión o reproducción se atrofiaron. La transformación que padecieron influyó en cada aspecto de su ser Una nueva civilización estaba emergiendo.


El fuerte impacto y las correspondientes vibraciones que habían producido las explosiones atómicas anteriores provocaron que el espacio alrededor del planeta Apex se doblegara y que sus habitantes salieran «al otro lado» de un portal dimensional. Durante su reclusión bajo tierra, que duró miles de años, los habitantes de Apex no fueron conscientes de que su planeta había cambiado de posición en el espacio y en el tiempo.

 

No fue hasta que emergieron a la superficie del planeta, generaciones más larde, que se dieron cuenta de que su campo estelar había cambiado dramáticamente. Fue entonces cuando se percataron de las consecuencias de sus actos. El planeta Apex había cambiado de posición (con respecto al tiempo y el espacio) en el cosmos. Ahora existía «ligeramente desviado» dimensionalmente, comparado con los mundos que les eran familiares. Para entender lo que había ocurrido y para aprovechar este conocimiento en su beneficio, comenzaron a investigar las posibilidades de doblegar el tiempo y el espacio.


El día que finalmente volvieron a la superficie del planeta, se habían convertido en una especie nueva. Al igual que el ave Fénix renace de sus cenizas, ellos consiguieron crear transformación en lugar de destrucción. Ya no eran seres de Ápex. Ahora asumían una nueva identidad, la de «Gente Reflejando el Todo».

Desde el punto de vista de la Tierra, esos seres pueden ser denominados ahora Zeta Retículi.28 Su planeta, debido a ese cambio en la dimensión, se encontraba entonces en la vecindad de Zeta Retículi 1 y Zeta Retículi 2 29 en el grupo estelar Reticulum Rhomboidialis.30

 


28. Tal como se comenta en la nota al pie de página anterior, hubo muchas facciones de «apexianos» que se escondieron bajo tierra, Mientras permanecieron bajo tierra, varias de ellas se convinieron en razas benignas de Zeta Retículi. De estas entidades benignas se habla en el capítulo 9. Las facciones indicadas en la nota al pie de la página anterior se pueden considerar Zeta Retículi negativas, que, después de cambiarse al sistema estelar Reticulum, abandonaron el original planeta Ápex y colonizaron otros planetas del sistema Zeta Retículi. Su apariencia es muy similar y sólo pueden ser distinguidos por su vibración o comportamiento, que es de naturaleza básicamente negativa. Tal vez, cuando se ven versiones contradictorias de Zeta Retículi, los humanos estén interactuando con Zeta Retículi de diferentes puntos de evolución dentro de su línea de tiempo histórico, aunque todos proceden del futuro de la Tierra. Las manifestaciones más negativas quizá sean su pasado, mientras que algunas de las interacciones más ingenuas tal vez ocurran desde un estado futuro de evolución. Cuando se acercan actualmente a los humanos se entiende que parten de un singular punto en el tiempo. Si es cieno que realmente vienen a la Tierra desde varios puntos de su evolución, podríamos estar ante una explicación de las experiencias tan diferentes de abducciones relatadas y llevadas a cabo por los mismos seres.

 

29. El diccionario Webster define «reticular» como «una red; complicado». Algunos, seguramente están dispuestos a afirmar que la psique de los seres de Zeta Retículi es verdaderamente complicada.

30. Uno de los primero casos famosos de abducción que habla del origen de estos seres es el caso de Betty y Barney Hill. En 1961 a Betty Hill se le mostró durante su abducción un mapa de un grupo de estrellas Años más tarde, ella dibujó este mismo mapa bajo hipnosis. En aquel tiempo no existía ninguna referencia a ese grupo de estrellas en los mapas celestes conocidos. Desde entonces se ha descubierto recientemente un nuevo grupo de estrellas que se puede ver desde el hemisferio sur de la Tierra y que es igual al que dibujó Betty. El grupo de estrellas, Reticulum Rhomboidialis (la red en forma romboide) alberga el grupo estelar que ahora se denomina Zeta Retículi 1 y 2.
 


Desde esta base, comenzaron a restablecer su conexión con los Fundadores de la vida.

 

Hasta este día continúan cumpliendo los deseos de los Fundadores de la evolución galáctica. Lo que están descubriendo ahora es que están llevando a cabo su propia evolución al mismo tiempo.


Actualmente, los Zeta Retículi necesitan encontrar una manera de fortalecer su línea genética para poder crear un futuro para su raza. Después de generaciones de clonación utilizando el mismo material genético existe un severo incesto y un estancamiento en su crecimiento evolutivo. Su raza se está extinguiendo, pero su alma superior desea encarnarse en lo físico. Ellos están evitando deliberadamente su transición a la quinta densidad para dejar tras de sí una semilla de ellos mismos que continúe reproduciéndose genéticamente. Esto ayudará al todo galáctico en su evolución.


Reconociendo su proyección, llamaron a los Fundadores. Éstos introdujeron a los Retículi en otro planeta que genéticamente poseía un fondo de genes de muchas especies de tipo humano que se remontaban, incluso, a la época de los comienzos de la raza lirana. En lugar de que los Retículi fuesen de civilización en civilización recogiendo material genético, ahora podrían obtenerlo en un solo lugar. Este lugar es el planeta Tierra.

Los Retículi fueron atraídos por primera vez a la Tierra en los años cuarenta cuando nuestro planeta comenzaba a tener la tecnología suficiente para autodestruirse. Ellos son bastante conscientes de que su pasado representa un posible futuro para la Tierra. Debido a su habilidad para viajar a través del tiempo podrían haber obtenido material genético de cualquier momento pasado de la Tierra.

 

Sin embargo, necesitaban material genético de una época histórica de la Tierra en la cual su civilización estuviera al borde de la autodestrucción y transformación. Esto les ayudaría en su propio proceso de integración. En cierto sentido, es una manera de cambiar su pasado. Al interactuar con la actual Tierra, sanan su pasado y cambian su futuro.


Hoy en día están llevando a cabo ese programa genético aquí en la Tierra. Debido a que este planeta aún no ha entendido o no ha abrazado la idea de la elección del alma, la mayoría de los individuos que participan en este programa genético se consideran a sí mismos víctimas. Existen miles de historias de abducidos aterrorizados que son martirizados con experiencias recurrentes en las cuales los extraterrestres les sacan de sus camas calentitas.31

 

Esas experiencias de terror ocurren porque la humanidad todavía no está dispuesta a enfrentarse a su propia sombra la cual se refleja en los espejos que los Zeta Retículi representan.

 

 

31. Aunque la mayoría de las abducciones las llevan a cabo los Zeta Retículi, también existen incidentes aislados en los que otros grupos utilizan el escenario de abducción para sus propios propósitos. Por ejemplo, los sirios, los de Orión y aquellos que se denominan «Grises», todos de tendencias negativas, utilizan con frecuencia métodos de terror. Es importante que los humanos aprendan a diferenciar los contactos con Zeta Retículi benignos de interacciones más malévolas.

 


Los Retículi están buscando ante todo características humanas específicas que ellos eliminaron de su raza hace eones.

 

Una de estas características es la variedad de reacciones ante un estímulo externo. Para reaprenderlo, ellos tienen que sacar muestras y hacer estudios de las reacciones neuroquímicas humanas ante una inmensa cantidad de estímulos externos.


Su método más común para estudiar estas secreciones neuroquímicas consiste en la introducción de un implante orgánico. Estos implantes son introducidos en la cabeza del abducido a través de la nariz, del ojo o del conducto auditivo. Los implantes absorben un repertorio de datos neuroquímicos y, periódicamente son retirados para su estudio y posterior reinserción. En caso de que el individuo muera, el cuerpo absorbe el implante orgánico de forma natural.


Pero no solamente buscan información biológica de los humanos, también buscan un aprendizaje emocional. Han pasado eones desde que ellos ejercían de padres para unos niños. La capacidad de nutrición de los humanos les fascina. Cuando empiecen a alterar su estructura neuroquímica, volverán a ser capaces de responder maternalmente ante sus hijos. Ésta es una de las razones principales por la cual abducen a mujeres y les piden que acunen a sus hijos híbridos, Las mujeres humanas están ayudándoles para que vuelva a despertarse el instinto de procreación en los Zeta Retículi.


La humanidad no sólo les está ayudando a ellos, también ellos juegan un rol vital para la Tierra.

 

Los Fundadores son muy conscientes de que la humanidad que vive en la Tierra tiene que integrarse a sí misma en diversos niveles, de otro modo, el escenario de conflicto continuará existiendo. Los Retículi reflejan a la raza humana una de las ideas más fundamentales que están negando: la unidad. Los humanos reflejan para los Zeta Retículi su propia individualidad que les aterra. Si se puede construir un puente que una esta brecha creada por el miedo humano, habrá una transformación a niveles muy profundos.


Los Retículi están obteniendo actualmente el material genético de voluntarios que han acordado a nivel del alma formar parte del despertar de la Tierra y del nacimiento de una nueva civilización. A estas alturas del juego, todavía se necesita el miedo por parte de los abducidos. En la Tierra, el miedo es uno de los principales obstáculos para el crecimiento.

 

Si la humanidad pudiera superar el miedo, conseguiría muchas metas que actualmente parecen estar fuera de su alcance. Se logrará llegar a esas metas mediante la toma de conciencia, y no por medio de la validación del victimismo. Los Retículi tienen que enfrentarse a su miedo (que todavía niegan) y superarlo. Sin ese miedo, el crecimiento sería mínimo. A veces, las barreras más altas producen las recompensas más grandes.


Una de estas recompensas es la creación de la nueva raza híbrida que tiene las cualidades integradas de los Zeta Retículi y de los humanos de la Tierra. Ellos serán uno y también varios. Serán ricos en buen humor y fluidos emocionalmente.

 

Pero sobre todo, serán los heraldos del amor incondicional que nos guiarán de vuelta a la Fuente del Todo.

 

Regresar al Índice

 

Regresar a Zeta Reticuli Interaction With Earth




10 - Integración: la vuelta a casa

«Y mientras todas la criaturas miran con los ojos subyugados a su tierra ancestral, Él pide que el hombre camine erguido, observando el cielo de donde vino su alma, y adonde dirige todas sus esperanzas.»
OVIDIO

Integración significa el permiso para que todos los niveles sean considerados partes válidas del Todo. Significa desprenderse de la negación. Significa abrazarnos a nosotros mismos al igual que abrazamos a los demás.


De la misma manera que nuestra conciencia creó este reino de polaridad también podemos transformarlo. Una vez que se dé la integración, este dominio se definirá según parámetros muy diferentes. Nos convertiremos en los arquetipos y también en los Fundadores. Cambiaremos de perspectiva y nos daremos cuenta de que nosotros mismos somos el Creador. Esto no significa necesariamente que nuestras identidades sean absorbidas.

 

Podría significar que despertemos hasta tal punto que seamos capaces de elegir conscientemente nuestro propio destino. Tal vez elijamos entrar en otros reinos y ser los amigos invisibles de sociedades planetarias que todavía están jugando el juego de la separación. Incluso nos podríamos convertir en extraterrestres para otro planeta, reflexionando sobre las decisiones respecto a interferencias que se plantearon nuestros antepasados.


Serenándonos y escuchando atentamente, podemos oír y sentir las soterradas corrientes de esta transformación. La existencia y el cambio son las únicas constantes. Podemos jugar al juego de la ilusión y pensar que somos el resultado de una creación accidental, pero larde o temprano nos daremos un toque en el hombro y el juego habrá terminado. En la realidad de la Tierra, nosotros hemos creado a los seres de Arcturus, Sirio, Lira, Orión, Retículi, las Pléyades, etc., para que ellos sean los seres que nos sacudan el hombro.

 

Ellos verdaderamente son la misma cosa, ellos son nosotros.


¿Qué estamos haciendo, aquí en la Tierra, para que esa integración pueda tener lugar?


Ante todo debemos saber que tendrá lugar con o sin nuestras actuaciones conscientes. La diferencia consiste en que una actuación consciente permitirá que el viaje sea más placentero. Sentiremos que tenemos más control sobre nuestros destinos.


La actuación consciente que acelerará nuestro proceso de integración es muy simple: darnos permiso. Si accedemos a ello en todos los niveles en los que tiene lugar la integración, veremos con alegría cómo nuestros caminos se despliegan ante nosotros.


La integración se dará en cuatro niveles principales: mental, emocional, espiritual y físico.

 

Mental

Integrar nuestra mente significa para nosotros que nos permitamos que se combinen no sólo nuestros procesos mentales sino también los intuitivos y emocionales. El tipo de pensamiento que se aprecia hoy en día está prácticamente centrado en la cabeza Fórmulas y cálculos determinan la realidad del siglo XX de la Tierra. Si nos permitimos entender que los procesos intuitivos y emocionales son igual de válidos y que son utilizados en combinación con lo mental, estaremos en el buen camino hacia la integración de nuestra mentalidad.


Emocional

Cuando hablamos de integración emocional, hablamos de empezar a aprender a abrazar nuestra sombra. Podemos abrir armarios interiores y hurgar en las profundidades del subconsciente y erradicar creencias que nos tienen amarrados. En la mayoría de los casos, estos aspectos negados de nosotros mismos sólo quieren que les prestemos atención.

 

Al igual que los pleyadianos descubrieron, y antes que ellos los liranos, sólo la negación prolonga el dolor de la existencia. Deberíamos aprender de estos otros sí mismos de mundos distantes. ¡No repitamos las mismas lecciones una y otra vez!

 


Espiritual

Integrar lo espiritual, tal vez, es lo más fácil de todo. Todos poseemos una espiritualidad interior no ligada a ninguna doctrina. Si liberamos la doctrina y tocamos la espiritualidad innata, el proceso de integración comenzará. Cuando honramos la verdad de cada persona como manifestación de la Verdad Única, irradiamos hada fuera y abrazamos al planeta. Esto nos permite coexistir con nuestras creencias sin necesidad de cambiar las del otro.

 

El hecho de que Dios/Todo Lo Que Es exista no se puede cambiar debido a nuestros argumentos con respecto a la cuestión de qué color es el manto que lleva. Tenemos tanto miedo a estar solos que creamos más separación debido a nuestro deseo de una doctrina única. Si tenemos el valor de empezar a tocar esa espiritualidad interior, empezará nuestra transformación.

 


Físico

La integración física es ligeramente diferente Implica un reconocimiento de nuestro pasado y de nuestra historia como parte de un escenario más grande a escala cósmica. Nos hemos fragmentado de la Fuente y de los Fundadores. Hemos estirado nuestra individualidad hasta límites insospechados. Volver a unimos requerirá de nosotros volver a reconocernos y aceptamos como parte de la Familia Galáctica.

 

Al superar nuestros miedos raciales y dejar de creer que el color de la piel o las diferencias culturales son una barrera entre nosotros también superaremos nuestros miedos a celebrar la comunión que nos ofrecen los Zeta Retículi. Podemos permitir la integración a todos los niveles en nuestra vida física aquí en la Tierra.

Ni uno solo de nosotros procede de otro lugar. Procedemos de la Fuente y la Fuente es infinita.

 

Decir que procedemos de las Pléyades es una negación de todo lo demás que somos. Nuestro ser terrestre se confunde si continuamente a negarnos que nuestra existencia es parte del cuerpo del planeta. ¡Procedemos de Todo Lo Que Es!

 

Si sentimos una conexión con una raza de fuera del planeta, nos identificamos con lo que representan o con varias vidas que hemos pasado en ese planeta. Si los individuos insisten en decir que «proceden» de alguna parte se ofrece la sugerencia de que afirmen su alianza con la Tierra. Han elegido una vida aquí. En un sentido muy real se puede decir que la gente de la Tierra es un modelo de integración. Somos divinos y terrestres; procedemos de dioses y de hombres. Somos la prueba positiva de que la vida humana puede adaptarse a circunstancias aparentemente inverosímiles. ¡Celebremos la humanidad!


No existen hermanos del espacio que realmente nos vayan a salvar ¡están demasiado ocupados salvándose a sí mismos! Aunque todavía estamos jugando un poco al juego de esconder la cabeza en la arena, otras civilizaciones nos están mirando como si fuésemos un enigma. ¡Somos la civilización que se niega a morir! Nuestra resistencia y nuestra fe en nuestras habilidades han demostrado continuamente nuestro valor. Nos negábamos a ser dominados por el grupo de liranos en el Jardín del Edén.

 

Diversas «plagas» esparcidas por los dioses no consiguieron eliminarnos. Gracias a Noé y al soberano sirio que le avisó, hoy en día tenemos una civilización radiante.

Muchos se han preguntado por qué tantos grupos extraterrestres han observado a la Tierra. Tal vez somos una demostración predecible de integración en acción. Puede que sea doloroso, pero en nuestra creencia en el consciente colectivo, el dolor puede producir resultados milagrosos.


La Tierra del presente y la Tierra del futuro son precisamente ese milagro. Celebremos este milagro al integrarnos y aceptar la responsabilidad de nuestra realidad planetaria.

 

¡Formarnos parte de una Asociación de Mundos y nuestra cualidad de miembro debe ser renovada! Esta vez, el poder seguir siendo miembro de esa Asociación, requiere que despertemos y nos demos cuenta del drama cósmico del cual hemos acordado formar parte.

 

Nuestro despertar nos conducirá al hogar... a nosotros mismos.

Regresar al Índice