por Andy Lloyd

Diciembre 2005
comentario por Rob Solàrion (abreviado)
del sitio Web
DarkStar

traducción de Adela Kaufmann

Versión original
 

 

 

“Y ellos no conocen el futuro misterio, o comprenden los asuntos antiguos.
Y no saben que es lo que va a sucederles.
Y ellos no salvarán sus almas del futuro misterio.”
Los Rollos del Mar Muerto
Profecía de los Esenios

 

 

Durante la preparación de Osiris, Isis & Planet X, tuve la buena fortuna y oportunidad de leer un nuevo libro titulado Estrella Oscura: Evidencia del Planeta X (Dark Star - The Planet X Evidence) por Andy Lloyd.

Andy y yo nos conocemos por medio del Internet por varios años, y ambos fuimos entrevistados por el productor de películas de Hollywood, Robert Sepehr por el segundo de estos Videos del Planeta X. Andy y yo hemos acordado discrepar sobre ciertos temas pertinentes al Planeta X por razones que se volverán evidentes en este resumen de su libro.

Andy presenta sus argumentos de manera lógica y eficiente, comenzando con las anomalías más simples de nuestro Sistema Solar, y luego, gradualmente trabajando hacia discusiones más complejas de Estrellas Enanas en general, y el Planeta X en particular. Por el Capítulo 12, Andy realmente ha sobre-complicado su teoría, en mi opinión, pero ciertamente ha cubierto todas las bases, para usar una metáfora del béisbol estadounidense.

 

Durante un par de cientos de páginas, Andy especula y teoriza acerca de un aspecto del Planeta X u otro, y yo pienso que el estaría de acuerdo conmigo en cuanto a que básicamente estamos en un punto muerto en términos de análisis puramente “teórico”. Lo que necesitamos ahora es una real prueba física del Planeta X, ya sea su descubrimiento telescópico o su repentino pasaje a través de la “corriente principal” del Sistema Solar.

Al revisar el libro de Andy, lo haré en el orden en el cual Andy presenta su material.

La mayoría de los investigadores del Planeta X Nibiru, yo mismo incluido, tendemos a seguir la postulación de Zecharia Sitchin en las Crónicas de la Tierra, notablemente en El Duodécimo Planeta, que este “décimo” o “desconocido” planeta es aproximadamente del tamaño de Urano y Neptuno, o aproximadamente de 4-5 veces más grande que el Planeta Tierra, y por ello es meramente todavía un planeta “no descubierto” dentro de nuestro Sistema Solar.

 

Andy, en contraste, iguala al Planeta X con una Estrella Enana Marrón, un distante y no visto compañero binario de nuestro Sol, varias veces más grande que el Planeta Júpiter, con un sistema planetario propio. Mientras que yo sugiero que el Planeta X va acompañado por un “séquito” o “hueste” de planetoides y lunetas, en el escenario de Andy, éstos cuerpos, siete en total, orbitan la Estrella Oscura.

 

El planeta más interno de la Estrella Oscura, el más cálido y más hospitalario para la vida es el Planeta Hogar de los Anunnaki. El planeta más lejos de la Estrella Oscura es lo que se vuelve visible para la gente en la tierra durante el pasaje de perihelio de la Sistema estelar de la Estrella Oscura que conduce a su vez a todos nuestros antiguos “mitos” acerca de este planeta “perturbador” o “intruso”.

La Estrella Oscura de Andy, en sí misma, no entrará en realidad a los límites de los otros planetas. Sin embargo, su “Séptima Luna” (El planeta Nibiru de Sitchin, o el “Planeta del cruce”) no se “cruza” en esta parte del Sistema Solar entre Neptuno y Plutón, lo suficientemente cerca y lo suficientemente brillante como para ser visible a las personas en la Tierra, por lo menos por un tiempo suficientemente largo como para ser visible a la gente en la Tierra, por lo menos para un tiempo lo suficientemente largo como para que puedan nacer leyendas cósmicas y más tarde se desarrollen a su alrededor.

 

En La Teoría del Árbol Cósmico (Cosmic Tree Theory), por supuesto, se tiene al Planeta X Nibiru viniendo tan cerca de la Tierra como aproximadamente a 60,000 millas (aprox. Unos 100,000 kilómetros), para luego estacionarse a sí mismo hacia nuestro Polo Norte por un rayo “vinculador” electromagnético.


Al aproximarse lo suficiente a la Tierra, su Polo Sur Magnético es atraído a nuestro Polo Norte Magnético, como los polos opuestos de todos los magnetos (imanes) trabándolo en el lugar justamente sobre nuestro Polo Norte durante 900 años, aproximadamente un “Milenio de los Dioses”, y después de este tiempo se “desvincula” y regresa en su órbita a un perihelio en alguna parte entre aquí y la Nube de O’ort.

En la página 48, Andy escribe lo siguiente acerca del Nibiru de Sitchin:

“Los pasajes [del Planeta X] también nos presentan la evidencia de que Nibiru/Marduk apareció a los mesopotámicos como una estrella roja durante tiempos históricos, y que su pasaje celestial era inusual. Era débil, rojo, se mantenía inmóvil en el cielo y luego vagaba como planeta. Esto es altamente inusual, por decir poco. No es de asombrarse que la naturaleza de Nibiru permanece controversial.”

Cuando me refiero a que el Planeta X, Nibiru “quedándose inmóvil” sobre nuestro Polo Norte, uso la expresión literalmente: Se detuvo, vinculado a la Tierra como un Disco Alado sobre un Árbol Cósmico o Árbol del Mundo o bien Árbol Sagrado.

 

La idea de Andy y de Sitchin de que Nibiru “se detuvo” se refiere a aquella ilusión óptica que tenemos cuando cualquier planeta parece “detenerse” e “irse hacia atrás” en su órbita, a lo cual nos referimos como “movimiento retrogrado”. Ni Andy ni Sitchin estarían de acuerdo conmigo sobre el significado del concepto que “se detuvo” en el cielo.

Como un aparte aquí, permítanme agregar que entre la Escuela Velilovskiana hay un grupo de investigadores, más prominentemente entre ellos David Talbott y otros colegas, quienes creen, como lo sugirió el Dr. Immanuel Velikovsky sugirió en “Sobre Saturno y el Diluvio - On Saturn And The Flood”, publicado por el Periódico KRONOS (Volumen V, número 1) en otoño de 1979, que el objeto que “se detuvo” sobre nuestro Polo Norte era el Planeta Saturno.

 

En 1996, David Talbott produjo un video con respecto a esta idea, titulado Recordando El Fin del Mundo.

 

 

 

Remembering The End Of The World

 

 

 

 

 

Golden Age and Doomsday

 

 

 

 

 

 

Mother Goddess & the Dragon

 

 

 

 

 

Algunas de las gráficas de Talbott animadas por computadora al final del video están bastante bien hechas, pero su absolutamente absurda “Teoría de Saturno” no representa al Planeta Saturno. Representa al Planeta X Nibiru detenido sobre nuestro Polo Norte como el “Árbol Cósmico”.

 

Sin embargo, a pesar del Planeta X, el error en el video de Talbott es obvio.

 

El Dr. Velikovsky explícitamente afirma en su artículo en el KRONOS, que esta hipotética “Teoría de Saturno” precedió al denominado “Nacimiento de Venus” que el describió en Mundos en Colisión. Sin embargo, para que funcione el escenario de Talbott, incluye un Planeta Venus girando alrededor de Saturno y por lo tanto, contradice intrínsecamente a la idea original del Dr. Velikovsky.

 

El video de David Talbott puede ser obtenido del Kronia Group.

En la página 53, Andy escribe lo siguiente, y yo ciertamente estoy de acuerdo con el. Sus pensamientos vale la pena repetirlos acá.

“La idea de que hay un cuerpo planetario masivo no descubierto orbitando al sol tiene casi 100 años de antigüedad ahora. Ciertamente no es una idea nueva, sino que una cuya popularidad ha fluctuado a través de los años. Por el momento, es una posibilidad que está re-ganando una cierta cantidad de credibilidad científica. Una idea, quizás, cuyo tiempo ha llegado.

“Nuestra ciencia y tecnología parece progresar a un ritmo acelerado, y esto tiende a hacernos a todos un poco complacientes acerca de lo que está por ser descubierto. Pareciera sentido común que cualquier esfuerzo científico durante 100 años ciertamente tendría que haber alcanzado una conclusión por ahora, ya que los medios para descubrir la respuesta han mejorado.

 

Sin embargo, muchas de las preguntas científicas más importantes permanecen sin respuesta: una cura para el cáncer; una fuente renovable de energía, una teoría de campo unificado en física, para nombrar solo unos pocos. Estos problemas nos recuerdan que nuestro conocimiento del cosmos, la Tierra y de nosotros mismos está lejos de estar completo, y que esa ciencia tiene mucho que aprender.

“Y así es con nuestro conocimiento del sistema solar. Porque estamos viendo más y más allá al espacio con telescopios más grandes y más tecnológicamente refinados, tenemos una tendencia a asumir que todo ya se ha descubierto, catalogado y entendido. Esto está muy lejos de la verdad, en la realidad.

“La astronomía es solamente tan buena como es su habilidad de recoger fuentes de luz, o fuentes de otros tipos de radiación, y distinguirlos de otras fuentes similares. Nuestros ojos, buscando los cielos por las noches, ejecutan la forma más simple de astronomía, detectando la luz de estrellas distantes. Sin embargo todavía no podemos ver objetos más cercanos, incluyendo los planetas exteriores del sistema solar más allá de Saturno, ni los asteroides y cometas distantes.”

Andy, entonces, hace una analogía a un jardín enfrente de una casa. Si uno estuviera parado en la puerta hacia el jardín, de noche, uno podría ver la casa iluminada más allá del jardín (estrellas), pero no ver todos los detalles oscuros en el jardín mismo (fuera del sistema solar).

 

Y finalmente, respecto a esta cacería del Planeta X y otros objetos no descubiertos, en la página 80, Andy concluye, y no lamentablemente,

“Esta es cazar una aguja en un pajar, con las luces apagadas.”

A través de su libro, Andy cita referencias al Dr. Carl Sagan, quien fue uno de los más amargos enemigos filosóficos del Dr. Immanuel Velikovsky, podría yo agregar.

 

Andy me escribió en un correo electrónico, que el estaba tratando de presentar su material, tanto como fuera posible, de una manera como para incorporar el pensamiento astronómico de la corriente principal, y esto lo hace muy bien.

 

En la página 57, Andy comenta,

“El fallecido Carl Sagan, un popular y brillante científico de la Universidad de Cornell [en Nueva York, RS], describe el potencial para una compañera hermana oscura orbitando al sol ya en 1985.

 

Sagan reconoció la especulación rodeando a una propuesta ‘estrella’ Némesis orbitando el sol a una gran distancia. El incluso propuso un escenario ficticio, en donde las gentes de la antigüedad mitologizaron esta ‘Estrella de la muerte' como la Hermana Oscura del Sol.

 

La ‘Estrella de la Muerte’ – supuestamente tomando nombre de la igualmente ficticia luna que era una estación de batalla, en la trilogía de ‘Guerra de las Galaxias de George Lucas – podría periódicamente bombardear el sistema solar con cometas, cuando su órbita elíptica causara que se cepillara a través de nubes de cometas. Esto, a su vez, podría crear un ciclo periódico de extinción.”

Para tener en cuenta, aquí está una frase original de Carl Sagan, respecto a este "Sol Demonio":

“Hay otro Sol en el cielo, un Sol Demonio que no podemos ver. Hace mucho, incluso antes del tiempo de nuestros tatarabuelos, el Sol Demonio atacó a nuestro Sol. Cayeron cometas, y un terrible invierno se apoderó de la Tierra. Casi toda vida fue destruida. El Sol Demonio ha atacado muchas veces antes. Atacará de nuevo.”

El Capítulo 4 (“Compañero Binario”) fue particularmente interesante para mi. En las páginas 77-78, Andy escribe lo siguiente:

“En 1986, un investigador más bien diligente, llamado William Corliss publicó su libro 'The Sun and Solar System Debris - A Catalog of Astronomical Anomalies’ (El Sol y Escombros del Sistema Solar – Un Catálogo de Anomalías Astronómicas). Muchas anomalías observadas son citadas, las cuales pudieran referirse al Planeta X, o incluso un compañero oscuro del sol.

 

Estas anomalías permanecen sin confirmar, por supuesto, sin embargo, están hechas para ser una lectura interesante. Uno de ellos describe un objeto capturado por el explorador IRAS [telescopio infrarrojo, RS], el cual suena bastante como el avistamiento de ‘Orión’, solo que esta vez está ubicado en la constelación zodiacal de Sagitario, en el lado opuesto del cielo…

“El artículo fue publicado en el ‘New Scientist’ el 10 de noviembre de 1983, y discute el descubrimiento de un objeto en el espacio cuya temperatura es de 230K, lo cual es demasiado frío para ser una estrella, pero demasiado cálido para ser una nube de polvo. Fue avistada por el telescopio espacial infrarrojo, en la constelación de Sagitario, y llena los requisitos para ser un objeto ‘varias veces más pesado que Júpiter’.


Notablemente, los científicos británicos en este tiempo acusaron a sus colegas estadounidenses de mantener para sí mismos la información de este hallazgo. Los científicos británicos públicamente cuestionaron porqué los estadounidenses habían estado ‘manteniéndose silenciosos acerca de ello en las semanas recientes’. Había madurado la especulación que el descubrimiento no era otra cosa más que un intrigante trabajo para alentar las oportunidades de fundar más allá de la NASA un nuevo observatorio espacial infrarrojo.

“Aquellas pocas semanas de silencio que siguieron al reporte de un nuevo planeta del tamaño de Júpiter en el Sistema Solar ahora se han extendido a 22 años... Sin este artículo en el New Scientist, nadie habría sabido nada diferente. Generalmente hay una hoguera detrás del humo, después de todo. Pero, ¿porqué quisiera alguien dejar de lado un descubrimiento tan increíblemente importante? “

Sí, de hecho – al menos soltar detalles de este potencialmente catastrófico “intruso” llenaría de pánico y agitación al mundo entero!!

 

El avistamiento de Orión mencionado arriba se refiere a la detección de una “mini-galaxia” o un grupo de “planetas salvajes” en dirección de Orión en 1983. Un grupo adicional de “planetas salvajes” fue descubierto (¿o redescubierto?) en Orión en el otoño de 1997.

 

Ver el Capítulo 11 (“Travesías de Planetas Salvajes”) de mi libro ‘Planeta X Nibiru’ - Día del Juicio Final a Cámara-Lenta.

 

En las leyendas mayas, su “Sol Demonio” es primero avistado en la Constelación de Sagitario, después de lo cual viaja a lo largo de “La Calle Negra” a su última posición estacionaria sobre “El Árbol Sagrado”.

Entonces Andy continua,

“En su análisis de textos antiguos, Zecharia Sitchin ofreció un número de constelaciones como puntos probables a lo largo de la trayectoria pasada por Nibiru.

 

Esto incluya, en orden, el Gran Oso (la Osa Mayor): Orión (junto con la estrella Sirio); luego Tauro y Aires, antes de dirigirse hacia Sagitario.

 

La última de éstas no en la lista como constelación que visita Nibiru, sino que más bien una en la que usualmente desaparece, en su curso lejos de nuestro sistema solar.”

La Osa Mayor es una Constelación. El Planeta X Nibiru está inmóvil sobre nuestro Polo Norte como El Disco Alado encima del Árbol Cósmico para una “Edad de Oro” de 900 Años Terrestres.

 

Pareciera venir e irse desde la dirección de Sagitario, el Centro de la Galaxia, exactamente opuesto de la dirección de Sirio, su punto de origen. Aunque Sitchin no mencionó El Árbol Cósmico, es, no obstante significativo que incluyó a la Osa Mayor como una estación en la trayectoria del Planeta X Nibiru.

En junio de 2001, la NASA descubrió un extraño “objeto microcristalino” en la dirección de Sagitario. Este objeto está ubicado entre aquí y el grupo globular M22 (La Galaxia del ojo). No puede ser visto porque está “microcristalizando” la luz de M22 detrás de el. La NASA nunca siguió con información adicional acerca de este aparentemente importante descubrimiento. ¿Era esto aun otro avistamiento del Planeta X?

 

Para detalles adicionales vea AQUÍ.

Lo que Andy escribe en la página 81 suena un poco como este “objeto microcristalino” en M22:

“Resulta que este John Bagby [ingeniero y astrónomo aficionado] estaba interesado en el trabajo de un E.R. Harrison, quien en 1977 postuló la existencia de un cuerpo masivo cercano, que está en Sagitario, requerido de explicar anomalías observadas respecto a ‘un período de tiempo derivado del pulsar’.

 

Esto suena un poco como un poco exagerado, ¿verdad?

 

Explicado más simplemente, los pulsares son emisores altamente regulares de fuerte radiación. Si un campo gravitacional llega entre un pulsar y nosotros, como observadores en la Tierra, entonces la información altamente específica del pulsar será levemente alterada.

 

Esto n os permitirá implicar la existencia de un campo gravitacional oscuro, que es la que Harrison propuso en Sagitario. Su hallazgo pudiera, sin embargo, implicar la ubicación de la Estrella Oscura”.

El descubrimiento en 1997 de los “planetas salvajes” en Orión pareció demostrar de una vez por todas que un planeta no necesariamente tiene que orbitar a una estrella. Algunos de ellos vagabundean en grupos por la galaxia, y estos planetas sin estrellas se han denominado “planetas salvajes”.

 

Vea la revista Astronomy Magazine de diciembre de 1997, “En el rastro de los planetas salvajes” por Peter Catalano.

 

Andy toca este tema en la página 83.

"No hay mecanismo que nos ayude a entender cómo un planeta se pudo formar tan lejos de una estrella en el último caso, y muchos piensan que no es probable que un planeta ‘flotando-libremente’ pudiera ser capturado hacia una órbita tan extensa. Sin embargo, si los datos firmes señalaran la existencia de tal órbita, la comunidad científica calcularía rápidamente un mecanismo plausible para explicar su presencia, estoy seguro.”

Andy persigue la idea más allá en la página 101:

“Nosotros ahora sabemos que muchos de los recientemente descubiertos ‘planetas extra-solares’ tienen órbitas excéntricas, indicando que son bastante normales los arreglos orbitales no-circulares en algunos sistemas estelares.

 

En por lo menos un caso, una enana marrón ha sido encontrada encaja dentro de un sistema planetario extra-solar ‘normal’, sin que su presencia parezca crear caos entre l os otros planetas. El nacimiento de sistemas planetarios parecen ser cualquier cosa menos simple.

“En relación a la Teoría de la Estrella Oscura, el moderno entendimiento de estas estrellas fallidas parece ofrecer una plataforma ideal para explorar el concepto de un mundo inhabitable en nuestra cometa-nube, como el descrito por los Sumerios.

 

Un mundo orbitando a una estrella oscura que es esencialmente invisible para nosotros, pero que emite cantidades masivas de calor y suficiente baja-frecuencia de luz para apoyar la vida, mientras que no sujetan a los habitantes de ese mundo a la clase de radiación dañina a la que nosotros estamos expuestos con nuestro sol.

“¿Podría esto también explicar los lapsos de vida casi inmortales que Sitchin afirma para los Anunnaki? Uno podría especular que nuestros cortos ciclos de vida se deben a nuestra constante exposición a las partículas de energía irradiadas desde el sol. Los ‘Dioses’ astronautas viniendo a nuestro mundo pudieran encontrar que sus ciclos de vida se acortan significativamente, así como las subsecuentes expectativas de vida de sus hijos.

 

La vida en la Tierra es necesariamente mortal. Quizás el ambiente menos hostil de una luna habitable orbitando a una enana marrón ayudaría a extender el ciclo de vida humano.”

Ese es un punto que es muy bien tomado, y yo debo admitir que hasta que leí estas palabras escribas por Andy, nunca consideré tal escenario para la “inmortalidad”, pero hace sentido totalmente. ¡Bravo, Andy!

En el Capítulo 5 (“Enanas Marrones”) en la página 106, Andy escribe,

“Pero también es posible que la Estrella Oscura esté situada en el borde del espectro de la enana morrón.

 

Es demasiado grande para ser un simple gigante masivo de gas, pero sus propiedades estelares pudieran ser demasiado minimales para permitirle ser clasificada como una enana marrón.

 

Encajaría dentro de una clase de objetos que deberán todavía ser apropiadamente definidos o estudiados. Sin embargo, los astrónomos están contemplando cómo pudieran más o menos ser estas sub-enanas marrones, acompañados de la especulación de que pudieran ser por lo menos uno o más clases estelares más allá de las T-enanas.

“Si la Estrella Oscura fuera a ser descubierta aquí en nuestro sistema solar, esto claramente sería la oportunidad que han estado esperando los astrónomos. En la actualidad, el conocimiento de estas sub-enanas marrones es limitado, incluso a nivel teórico. No sabemos la extensión de sus características estelares, cuanto calor tienen, cuan activas son sus atmósferas y cuánta luz emiten, si es que emiten alguna.

“Sus extensivos campos magnéticos son un misterio, y ellos pudieran o no formarse como estrellas regulares. Con tantos desconocimientos, no podemos predecir lo que descubrirán los científicos más adelante acerca de estos objetos, y lo que esto nos dirá acerca de una posible Estrella Oscura orbitando nuestro sol.

 

Pero lo que sí podemos predecir con toda confianza es que los nuevos descubrimientos se estarán haciendo en el futuro cercano, y eso, basado en la historia de los estudios sobre enanas marrones hasta ahora, esos hallazgos contendrán lo inesperado."

¡Puedes decir esto de nuevo, Andy!

 

Cuando regrese el Planeta X Nibiru, si es que no destruye nuestra ciencia y tecnología en el proceso, ciertamente tendremos nuestras manos llenas con nueva información astronómica. Estoy impaciente, porque estoy colocando mis apuestas al 12 de diciembre de 2012 o incluso antes.

Según Sitchin, en El duodécimo Planeta, la luna terrestre llamada “Kingu” eran anteriormente un satélite de la proto-Tierra “Tiamat”, los dos que fueron capturados hacia la orbita actual de la Tierra, siguiendo la “Batalla Celestial Marduk-Tiamat”, cuando una de las lunetas de Marduk-Nibiru, de la cual se habla en el Enuma Elish como el “Viento del Norte”, chocó contra Tiamat-Tierra, creando el cinturón de asteroides y propulsando a la Tierra a su nueva y más cálida órbita más cerca del Sol.

 

Es en este contexto que Andy menciona al Dr. Velikovsky en la página 123:

“A modo de referencia, Andy cita el tratado En Un Principio del Dr. Velikovsky. “La similitud entre la Tierra y los componentes rocosos de la luna contesta a aquellos que han puesto la hipótesis que la Luna es un compañero relativamente reciente de la Tierra.

 

El escritor, Immanuel Velikovsky trató de explicar varios mitos antiguos que aludían a una previa ausencia de la Luna, e infamemente promovió la idea que la Luna había sido recientemente capturada por la Tierra después de una catástrofe, y que la escala-de-tiempo para este evento era relativamente reciente.

 

Si podemos tomar la evidencia presentada por los científicos de la NASA como válido, entonces parece que Velikovsky estaba equivocado. Sin embargo, esta evidencia está en concordancia con los eventos de la versión de Sitchin en que la Luna fue formada por la colisión cósmica muy temprano en la historia de la Tierra.”

A modo de referencia, Andy nombra el tratado 'En El Inicio' del Dr. Velikovsky.

 

Este sitio Web con base en Praga es mantenido por el archivista Jan Sammer, quien era el secretario personal del Dr. Velikovsky en el tiempo de su muerte, en noviembre de 1979. Uno de los capítulos de ese tratado se titula “La Tierra Sin la Luna - The Earth Without The Moon”.

 

Citaré algo de ese capítulo:

“El período cuando la Tierra estaba sin Luna es probablemente la más remota recolección de la humanidad. Demócrito y Anaxágoras enseñaron que hubo un tiempo cuando la Tierra estaba sin la Luna. Aristóteles escribió que Arcadia, en Grecia, antes de ser habitada por los Helenitas, tenía una población de Pelasgos, y que éstos aborígenes ocupaban la tierra ya antes de que hubiera luna en el cielo sobre la Tierra. Por esta razón ellos fueron llamados los Proselenes.

Apolonio de Rhodes mencionó el tiempo ‘cuando no todas las órbitas estaban todavía en los cielos, antes de que entraran en existencia las razas Danai y Deukalion, y solamente los Arcadios vivían, de quienes se decía que moraban en las montañas y se alimentaban de bellonas, antes de que hubiera luna.’

“Plutarco escribió en Las Preguntas Romanas: ‘Estaban los Arcadios de Evander, que le siguieron a las gentes llamadas pre-Lunares. Similarmente, Ovidio escribió: ‘Se dice que los Arcadios poseían su tierra antes del nacimiento de Jove, y que el pueblo es más antiguo que la Luna.’ Hipólito se refiere a una leyenda que ‘Arcadia sacó adelante a Pelasgus, de mayor antigüedad que la luna.’ Luciano, en su Astrología dice que ‘los Arcadios afirman, en su locura, que ellos son más antiguos que la luna.’

“Censorinus también alude al tiempo en el pasado cuando no había luna en el cielo.”

Puesto que no podemos simplemente sentarnos e ignorar estos “mitos” de Grecia y Roma, y suponiendo que todos estos cronistas no estaban inventando la misma historia, lo cual es poco probable, debemos procurar explicar esto a nosotros mismos. Supuestamente la “batalla celestial” ocurrió en la antigüedad extremadamente remota, hace como un medio millón de años, incluso antes de que emergieran los Cro-Magnon Sapiens.

 

Claramente, tal acontecimiento no puede haber sido recordado por nadie. No obstante, si por “luna”, estos antiguos escritores se estaban refiriendo a Nibiru, o al Disco Alado que apareció al comienzo del último “shar” en 1588 BCE (Éxodo y Cataclismo de Santorini), entonces se estaban refiriendo a la ausencia de lo que pudiera ser más precisamente definido como el “Sol Nocturno” más bien, que a “luna”.

Atado a nuestro Polo Norte a una distancia de aprox. 50,000 millas (100,000 kilómetros), el Planeta X Nibiru pudiera asemejarse más a una “luna” que a un “sol” cuando es visto desde la Tierra. Más allá de eso, simplemente no tenemos otra explicación.

 

Ver el Capítulo 6 (“El Sol Nocturno”) del Planeta X Nibiru: Día del Juicio Final en Cámara Lenta.

En un sección de un sub-capítulo titulado “La Solución de 3-Cuerpos” en las páginas 177-170, Andy escribe lo siguiente:

“La solución que estoy proponiendo cuidadosamente un número de otros problemas. De hecho, todo parece caer en su lugar bastante limpiamente.

“Nibiru ha sido visto entrar al sistema solar planetario moviéndose al revés a través del cielo (el llamado ‘movimiento retrógrado’ de Nibiru). Este es uno de los enigmáticos aspectos de la cuenta de Sitchin. El movimiento retrógrado de este cuerpo siempre ha implicado que no podría haber sido un miembro original del sistema solar, haciendo su captura inicial bastante milagrosa. ¿Habrá alguna manera que un cuerpo pueda parecer moverse al revés, incluso cuando está realmente moviéndose en la dirección ‘normal’ a través del cielo?

“Cualquier estudiante de las estrellas reconocerá este patrón. Los planetas exteriores son a veces vistos experimentar un movimiento retrógrado, particularmente Marte. Este era un enigma mayor para los tempranos astrónomos, quienes trazaron los movimientos de los planetas que vagaban a través de los cielos.


“Porqué algunos de los planetas parecerían detenerse, y luego, durante un corto tiempo se mueven al revés? Este movimiento era debido a un fenómeno llamado ‘parallax’. Como la Tierra giraba relativamente rápido alrededor del sol, un observador viendo hacia fuera dentro del sistema solar vería los planetas alcanzados en un sentido relativo. Su movimiento era aparentemente negado, y desde un punto de vista de observación, temporalmente invertido por el real movimiento de la Tierra alrededor del Sol.

“Antes que Copérnico soltara el que el sol era el centro del sistema solar, este efecto era bastante inexplicable. Dio lugar a modelos del sistema solar que permitían movimientos adicionales de los planetas exteriores alrededor de sus propias ‘esferas’.

“Yo pienso que algo similar está sucediendo con Nibiru. Digamos que Nibiru es un planeta rocoso al borde del sistema de Estrella oscura, más bien como Plutón está en este sistema solar. Digamos que la órbita de Nibiru es bastante extensa. Parece muy posible, entonces, que cuando las dos mitades del sistema solar binario se mueven una hacia otra en el perihelio, que lo bordes exteriores de cada sistema se traslaparían. El planeta más al exterior del sistema de la Estrella Oscura, pudiera entrar a la zona planetaria del sistema solar, convirtiéndose en un cometa visible.


“Uno podría también concluir que Plutón, y quizás otros planetas exteriores Solares entren al sistema de la Estrella Oscura, moviéndose dentro de la orbita de Nibiru. Quizás eso es porqué es tan excéntrica e inclinada la órbita de Plutón: tal ‘cruce’ altera su órbita con el tiempo. Los otros planetas serían demasiado grandes para perturbarse significativamente, siendo gigantes significativos de gas y de hielo, vinculados más pesadamente al sol.

“Tal escenario afecta la manera en que los planetas exteriores del sistema de la Estrella Oscura serían percibidos por un observador en la Tierra. De la misma manera que los planetas exteriores parecían estarse moviendo al revés a los observadores de las estrellas del tiempo pre-Copernicano, sin ser así, Nibiru también pareciera estarse moviendo retrógradamente. Pero esto, también, es una ilusión. …

“Esto quita la dificultad planteada por un escenario de ‘captura’, el cual es estadísticamente improbable, aunque no imposible. La órbita pro-grade está también en armonía con el descubrimiento de Sedna, que también tiene una órbita pro-grade. Sospecho fuertemente que hay una relación entre las órbitas de Sedna y la Estrella Oscura, probablemente tomando la forma de una órbita resonante.

 

De hecho, el movimiento de una enana marrón a través del Cinturón [de cometas] Edgeworth-Kuiper en el perihelio explicaría muchas de las aparentes anomalías de los cuerpos encontrados en este disco esparcido. Tiene sentido científicamente.”

Personalmente no estoy peleado con la idea de esta Enana Marrón binaria siendo el “Sol” del Planeta X Nibiru, si esto, de hecho, prueba ser el caso. Después de todo, en mis propios cálculos, el Planeta X es el centro de un “mini-sistema" de planetoides y lunetas, sus “huéspedes” acompañantes o “seguidores”.

 

Es la opinión de Andy que nuestro sistema solar completo evolucionó desde el mismo principio como un sistema binario, y siente “lunas” o planetas se formaron subsecuentemente alrededor de la Estrella oscura, justo como lo hicieron alrededor del Sol, quitando la “dificultad” del “escenario de captura” propuesto por Sitchin.

 

Sin embargo, puesto que el propósito de Osiris, Isis & el Planeta X es proponer y describir los acontecimientos de este “escenario de captura”, debo discrepar con Andy en este punto.

Andy dedica el Capítulo 11 a una discusión de Sedna, que fue descubierto en 2004. Es un pequeño planeta como Plutón, el cual parece estar orbitando al Sol. Hasta la fecha, no hay mucha información definitiva disponible respecto a Sedna. Ciertamente, si uno busca en Google a Sedna, uno podría encontrar todo lo que se conocer acerca del mismo.

En la página 201 leemos,

“Cuando son enfrentados por los problemas gemelos de un astrónomo enterrando su conclusión real dentro de su papel, y los medios de comunicación científicos subsecuentemente reportan solamente la mitad de la historia, uno podría ser perdonado por preguntarse si la posibilidad de un compañero marrón enano salvaje del sol es solamente demasiado para que resista la reputación de todos. Uno debe preguntarse si tal noción es equivalente a una moderna herejía científica.”

¡Exactamente! Ellos son científicos con intereses adquiridos que tienen temor de la verdad.

Luego, en la página 228:

“Ya sea que este sea o no el caso, yo sugiero que el descubrimiento de Sedna nos lleva cada vez más cerca de aquel de la Estrella Oscura y que este cuerpo padre será encontrado en alguna parte en el cielo al norte de Sagitario, probablemente dentro de algunos campos de estrella densos, ignorados por el IRAS.

 

Es muy posible que ya haya sido catalogado, pero incorrectamente definido como un objeto estelar mucho más distante. (Es interesante observar que una pálida estrella ‘enana roja’ fue recientemente identificada como a tercera estrella más cercana al sol, a solo unos 7.8 años luz.)”

Andy cita como fuente de información acerca de esta estrella ‘enana roja’, al periódico Space Daily, 26 Mayo 2003.

En el Capítulo 12 (“El Sistema de la Estrella Oscura”), Andy, me sorprendió mucho con algo. El sugirió que tripliquemos la longitud de la órbita de Nibiru de 3,600 años a unos 10,800 años. Esto está en directa contradicción con lo que ya sabemos acerca de la longitud de su “shar”, y esto no puedo aceptarlo.

 

Sin embargo, muy extrañamente y sin ser mencionado por Andy, encontramos en la página 29 de “Mundos en Colisión" por el Dr. Velikovsky, en un sub-capítulo titulado “Las Edades Mundiales”, esta idea:

“Anaximenes y Anaximander en el siglo sexto pre-cristiano, y Diógenes de Apolonia en el siglo quinto, supuso la destrucción del mundo con su subsecuente recreación. Heraclitus (-540 hasta -475) me enseñó que el mundo es destruido en conflagración después de cada período de 10,800 años.”

No es ciertamente una “coincidencia” que ciclo de Heráclitus es ¡tres veces un “shar” en longitud! Quizás cada tercer “shar” es un particular y cataclísmico Cruce del Planeta X.

Y aquí, como lo mencioné anteriormente, es donde creo que Andy comienza a sobre-complicar su teoría general. En conexión con esto en la página 244, el menciona el Calendario Maya y la Fecha del Final del Tiempo Maya del 21 de diciembre de 2012.

 

La mitad de 10,800 es 5,400, lo cual, en término de años, yendo hacia atrás en el tiempo, equivale al aproximado comienzo del actual Calendario Maya.

 

Andy escribe:

“El período entre entonces y ahora más o menos encaja con la actual Edad Maya, la cual llegará a un final el 21 de diciembre de 2012. Esta fecha pudiera ser asociada con cambios en la actividad del sol, o posiblemente incluso una inversión de la capa neutral del sistema solar. ¿Esta Edad coincide con la mitad de la órbita de la Estrella Oscura?”

Puesto que Andy siente que la Estrella Oscura está ahora cerca de su perihelio en Sagitario, no regresará a nuestra vecindad hasta dentro de unos 1,800 años o incluso 5,400 años desde hoy.

 

El postula, más temprano en este capítulo, que el previo pasaje perihelial de la Estrella Oscura probablemente coincida con la denominada “Estrella de Belén”¸ aproximadamente en 3600 CE, mucho después de que ya estemos muertos y hayan desaparecido y hayan sido hace largo olvidadas nuestras escrituras. Si es así, entonces,

 

¿Qué es el “objeto cósmico” asociado con las leyendas del Éxodo y similares, como ha sido documentado por el Dr. Velikovsky en Mundos en Colisión? Así, pues, no puedo simplemente aceptar la posible validez de éstas ideas de Andy.

Andy continúa sus observaciones acerca de la escala de tiempo en la página 263 del Capítulo 13 (“La Estrella Oscura & Extinciones Masivas”):

“Para explorar esta idea, debemos inmediatamente agarrar un problema de la escala de tiempo. A menudo me confronto con e-mails que afirman que el Planeta X podría no haber aparecido en nuestros cielos en tal y tal fecha, porque no hubo una catástrofe masiva asociada con su llegada.

 

La implicación es que cada vez que el sistema de la Estrella Oscura habría de pasar cepillando la zona planetaria, la Tierra (y presumiblemente algunos otros planetas también) serían sujetos a cambios fundamentales.

 

Así, pues, si la Estrella Oscura exhibe una órbita análoga con los 3,600 años de Sitchin, la implicación es que Nibiru causa devastación en base altamente regular – extremadamente a menudo, si se ve desde una escala geológica. Sin embargo, yo no acepto este argumento: no encaja con la evidencia a nuestra disposición.”

De nuevo, pido diferenciar.

 

Como Robert Sepehr señaló en el primer Video del Planeta X, tenemos evidencia de catástrofes ocurriendo regularmente en intervalos de 3,600 años. En mi opinión, el Desplazamiento del Eje Polar acompaña cada uno de los “Cruces” del “Planeta del Cruce”. He presentado alguna de esta evidencia en Planeta X, Nibiru: Día del Juicio Final en Cámara Lenta, particularmente en el capítulo 2 (“El Eje Polar Giratorio” - The Polar Pivotal Axis).

Luego, en las páginas 266-267 encontramos:

“Si el ciclo de estos acontecimientos de extinción ha de ser creído (y permanece controversial entre los científicos), entonces cualquier causa directa extraterrestre debe ser coincidente con esa enorme escala de tiempo. Entonces, no sería satisfactorio asociar un ciclo de extinción de 26 millones de años con un planeta cuya órbita es medida en miles de años solamente. La relativamente corta órbita de la Estrella Oscura (el ‘Sar’ de 3,600 años, o incluso un múltiple período-Sar orbital de 10,800 años de duración) podría solamente producir un patrón al azar de acontecimientos de extinción distribuidos finamente sobre esta escala de tiempo.

“Poniendo esto de otra manera, si la Estrella Oscura es directamente responsable de acontecimientos de nivel de extinción en la tierra, entonces pasa, ya sea muy cerca de la tierra durante un tránsito realmente hacia el sistema solar interno, o de otro modo debería haber traído consigo un cometa, o un enjambre de cometas que colisionarían con la tierra. Puesto que ambas posibilidades son estadísticamente improbables dado el gran tamaño del sistema solar, entonces no podrían ocurrir durante cada pasaje del perihelio.

 

En vez de esto, ocurrirían muy, pero muy ocasionalmente a través de la historia geológica, y el patrón de estos acontecimientos sería efectivamente al azar sobre esa escala de tiempo, incluso si estaba cercanamente asociado con un acontecimiento cíclico que era más frecuente, como el pasaje de perihelio de la Estrella Oscura.”

Una vez más, estoy en completo desacuerdo. No podemos referirnos a éstos antiguos cataclismos y extinciones masivas en términos de millones de años, si tenemos alguna esperanza de reconciliar expedientes históricos escritos con estos eventos.

 

Tome la extinción de los dinosaurios, por ejemplo. ¿Realmente ocurrió hace 65 millones de años? ¡¿La gente no comprende realmente cuan largo es un período de tiempo como ese?! Todas estas escalas de tiempo geológicas del establecimiento están terriblemente sobreestimadas en longitud.

En la página 280:

“Hay un adagio común en la ciencia, que cuanto más usted estudia un fenómeno, más confuso de vuelve. Yo pienso que es evidente en sí mismo que el material que he presentado aquí es complejo, y de ninguna manera neto. Cada uno de los tres ejemplos que he ofrecido proporciona su propio misterio, pero tomado todo junto conduce a incluso mayor ofuscación”.

Andy obviamente entiende nuestra colectiva carencia de evidencia dura en esta investigación. Hasta que podamos realmente catalogar científicamente, desde nuestra perspectiva “moderna”, todos los eventos asociados con el Cruce, nunca seremos capaces de escribir acerca de ello con completa claridad y certeza.

 

Andy estima que la masa de la Estrella Oscura es varias veces el tamaño de Júpiter. De nuevo, estoy en desacuerdo. Yo pienso que el Planeta X es solamente como 5 veces el tamaño de la Tierra. Y de nuevo, solo el tiempo lo dirá.

Finalmente, Andy termina su libro con un nota algo filosófica.

“Nuestro pensamiento moderno hace mucho tiempo ha descartado y negado las advertencias de los antiguos acerca de la catástrofe. Ignorando los peligros omnipresentes – nuestra sociedad moderna – a través de un escepticismo mal colocado, absurdamente le ha dado la espalda a la sabiduría entregada a nosotros del pasado. Debemos aprender de esto.

 

Hay una gran sabiduría por encontrarse en las escrituras de los antiguos, y las enseñanzas tribales oralmente transmitidas. Estas enseñanzas no pueden sustituir a nuestra ciencia, pero pueden y deben complementar nuestro moderno marco de trabajo del conocimiento..."

 

 

"Estas son, indudablemente, apuestas altas"

 

 

 

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